Bet-El, la comunidad Masortí de Madrid inaugura una nueva cortina para su Arca sagrada

Bet-El, la comunidad Masortí de Madrid inaugura una nueva cortina para su Arca sagrada
Bet-El, la comunidad Masortí de Madrid inaugura una nueva cortina para su Arca sagrada

Bet-El celebra la llegada del año 5786 con esta inauguración tan especial. En las sinagogas, el Arón HaKodesh —traducido como “Arca Sagrada”— es el armario situado en el muro oriental, orientado hacia Jerusalén, donde se guarda la Torá, el libro más importante para el judaísmo. Es el lugar más sagrado de las sinagogas y suele estar cubierto por un
cortinaje decorado (llamado parojet).

La nueva parojet está completamente hecha a mano con minuciosos bordados realizados por el grupo de mujeres EnRedAndo de la comunidad. Durante un año trabajaron en este proyecto, guiadas por la artista plástica Raquel Lew quien además aportó retazos de manteles que distintas personas le han ido regalando a lo largo de los años. El proceso que fue desde las primeras ideaciones, hasta definir un tema. Luego comenzó la etapa de crear bocetos y, finalmente, el bordado.

El árbol de la vida, símbolo tan relevante para el judaísmo e ícono de la transmisión de
generación en generación, es el tema de la Parojet. Un árbol que con retazos de manteles que cuentan historias y puntadas que reúnen generaciones lo van conformando de modo abstracto.

Las mujeres se reunieron a bordar en círculo alrededor de una mesa, como lo hicieron antes sus madres y abuelas. En cada puntada se entrelazaron historias de ayer y de hoy, junto a la esperanza de un pueblo que vive y mira hacia el futuro.

Es un gran orgullo y alegría para Bet-El poder contar esta novedad de tanta relevancia en un país como España donde el judaísmo ha estado prohibido durante 500 años.

La nueva parojet significa también cerrar un ciclo en el que Bet-El ha inaugurado, con mucho esfuerzo de sus miembros y el apoyo de donantes, tener una nueva sede para sus actividades.

Sobre el grupo EnRedAndo

EnRedAndo: la red de mujeres judías que teje comunidad en Madrid
Desde septiembre de 2022, un grupo de mujeres judías de Madrid se reúne bajo un nombre tan elocuente como inspirador: EnRedAndo. El proyecto nació con un propósito sencillo y poderoso a la vez: crear vínculos, compartir experiencias y recuperar la fuerza que surge cuando las mujeres se encuentran y construyen juntas.

EnRedAndo se ha convertido en un espacio abierto a todas aquellas personas que buscan
crecer en comunidad. Inspirado en antiguas tradiciones femeninas —hilar, cocinar, narrar
historias o simplemente conversar—, ofrece un refugio donde cada voz encuentra escucha,
respeto y apoyo.

Las integrantes del grupo son diversas en edad, origen y profesión, pero coinciden en una
premisa: compartir saberes. En cada encuentro, una de ellas propone un tema y lo facilita.

Así, el círculo ha transitado por conversaciones sobre neurociencia, cine o emociones, ha explorado episodios de la Inquisición, ha cocinado recetas judías tradicionales, ha cantado, bailado y mucho más.

“Queríamos un espacio propio en la kehilá, donde además de estrechar lazos, podamos
participar activamente en la vida cultural y promover la tzedaká”, explican sus fundadoras.
Más que un club o un taller, EnRedAndo funciona como una red: un tejido que conecta
orígenes y generaciones, que ofrece sostén en la vida cotidiana y que refuerza tanto la
dimensión personal como la comunitaria. Aquí, cada historia cuenta y cada lazo suma. Porque, como dicen sus participantes, “juntas todo se hace más fácil”.

https://www.bet-el.org/enredando-grupo-de-mujeres/

Sobre Bet-El

Bet-El: tres décadas construyendo comunidad judía en Madrid
La Comunidad Judía Masortí de Madrid, Bet-El, cuyo nombre significa en hebreo “Casa de
Dios”, nació en 1991 con un objetivo claro: ofrecer un espacio cultural y religioso en la línea del movimiento masortí —conservador— y enraizado en la tradición ashkenazí.
Los primeros encuentros fueron sencillos y cercanos: los servicios de Kabalat Shabat se
celebraban en los hogares de los propios congregantes. Con el tiempo, la comunidad creció, y desde 2004 cuenta con un espacio estable donde desarrolla gran parte de sus actividades.

En 2025 marca un nuevo capítulo: en enero se inauguró un local propio, fruto del esfuerzo
colectivo de socios y donantes de diversos orígenes y países. Una sede que simboliza la
consolidación de más de tres décadas de vida judía compartida en la capital española.
Los grandes hitos comunitarios —bodas, Bar y Bat Mitzvá— se celebran junto a múltiples
actividades para niños y adultos.

Hoy, más de 120 familias de Madrid y alrededores forman parte activa de la comunidad.

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