La designación de Mojtaba Khamenei como nuevo «líder supremo» de Irán actuó este lunes como catalizador de un fuerte impacto en los mercados globales. El barril de petróleo superó los 120 dólares y las bolsas crujen porque no saben cómo actuará el nuevo «hombre fuerte» de Teherán.
Mojtaba sucede en el cargo a su padre, Ali Khamenei, eliminado por el fuego de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) el 28 de febrero pasado, cuando arrancó este segundo round de la guerra contra Irán (el primero se combatió en junio del 2025).
Y no se trata solamente de nepotismo y la creación de una nueva dinastía en Irán: Mojtaba, vinculado a la temible Guardia Revolucionaria Islámica, es conocido por ser incluso más conservador y anti-occidental que su extinto padre.
Con la guerra ya en su segunda semana, las dudas empiezan a pasar por la voluntad de las FDI y el Pentágono de avanzar hasta el final, derribando al régimen, y las capacidades de resistencia de las fuerzas iraníes.
Por lo pronto, ministros del G7, el grupo de los siete países más industrializados del mundo, se reunieron este lunes de manera virtual para analizar la situación, que incluye el ataque de Estados Unidos e Israel y las represalias de Irán incluso contra sus vecinos árabes.
A pesar de que el barril de petróleo había marcado los 120 dólares, los funcionarios decidieron seguir apostando al wait and see: esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos en el Medio Oriente.
«Acordamos seguir la situación muy de cerca», anunció el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, después de la videoconferencia. «Estamos dispuestos a tomar todas las medidas necesarias, incluyendo el uso de reservas estratégicas, para estabilizar el mercado», agregó tras la asunción del nuevo líder supremo de Irán.


