La Oración de la Silla Vacía
¿Usted se recuerda de la noche del Seder de Pesaj, hace casi 80 años?
En nuestras mesas había sillas vacías, heridas abiertas por el Holocausto, por el genocidio de nuestro pueblo.
¿Usted se recuerda de la noche del Seder de Pesaj, hace aproximadamente 50 años?
En nuestras casas dejábamos una silla vacía por un judío de la ex Unión Soviética, silenciado tras el Telón de Acero.
¿Y este año?
El 7 de octubre de 2023, y cada día desde entonces, dejó y deja demasiadas sillas vacías.
Sillas vacías por los secuestrados.
Por las mujeres ultrajadas.
Por los jóvenes vejados.
Por los soldados asesinados.
Por los valientes guiborim que entregaron sus vidas al Kidush Hashem.
Por los bebés quemados.
Por las familias enteras exterminadas.
Por todos aquellos a quienes el odio despiadado les arrancó la vida.
Sillas vacías por quienes ya no están, víctimas de ataques cuyo único propósito fue destruirnos.
Y hoy, además, la apatía y la asimilación dejan otra ausencia dolorosa: uno de cada dos jóvenes judíos se está perdiendo.
¿Debemos dejar una silla vacía esta noche?
Le invito a tomar un momento en su Seder familiar y, junto a sus invitados, unirse a esta oración:
Querido D-os, Soberano del Mundo:
Gracias por permitirnos disfrutar una vez más la noche del Seder de Pesaj, rodeados de familia y amigos.
Así como nuestra mesa se une esta noche, acortando distancias y diferencias, te pedimos que ayudes al Pueblo Judío a sanar sus divisiones internas. Infúndenos sabiduría e inspíranos con la conciencia de que todo judío, en cualquier lugar del mundo, es parte de nuestra familia.
Durante más de 3000 años sobrevivimos a tormentas y agitaciones, dejando una huella luminosa en la civilización humana, dondequiera que estuviésemos.
Hoy, nuestro Estado de Israel es un faro para la humanidad, una luz para las naciones. Hoy más que nunca necesitamos estar unidos, fusionados en una sola alma, en una sola voz.
Pero estamos perdiendo a nuestros jóvenes.
Uno de cada dos se aleja hacia las ruinas de la apatía y la asimilación.
Querido D-os, ayúdanos a traerlos de vuelta:
A nuestros hogares.
A nuestras instituciones.
A nuestro Pueblo.
A Tu encuentro.
Porque ellos son nuestros hijos.
Ellos son nuestros nietos.
Ellos son nuestro futuro.
Fortalécenos con resolución y compromiso para alcanzarlos, abrazarlos, enseñarles y transmitirles, para que juntos podamos forjar nuestro destino común.
El año que viene, por favor D-os, no permitas que haya ninguna silla vacía en nuestro Seder familiar.
¡Pesaj Kasher Vesameaj!
Rav. M.Ed. Rubén Najmanovich
Abril 2026 / Nisán 5786

