
Fuentes palestinas indicaron que la decisión de Hamás de abstenerse de entrar en la escalada de violencia, ha llevado a un conflicto interno dentro de la Yihad. Mientras los militares opinaban que los lanzamientos debían exacerbarse, el brazo político apoyó la decisión de detener el fuego.
Una crisis severa amenaza con romper la cúpula dentro de la Yihad Islámica en Gaza, debido a su decisión de acordar el cese al fuego con Israel. Desde ayer hay grandes desacuerdos entre los militares y el ala política de la organización terrorista.
Fuentes palestinas informaron a Ynet que la cúpula política exige que los militares sigan la decisión de Hamás, de abstenerse de luchar. Mientras que el brazo militar de la Yihad, quiere abandonar cualquier compromiso con la disciplina general impuesta por Hamás.
Además, el ala militar exige que los miembros de la organización dejen de participar en las «Marchas del Retorno» (que se realizan todos los viernes en la frontera con Israel) en protesta por la decisión de Hamas, de no involucrarse en el conflicto.
El brazo militar sintió que no solo la ronda no debía detenerse, sino que debía empeorar con lanzamientos masivos y de mayor rango. La presión vendría de los seguidores de Baha Abu al-Ata (líder de la Yihad eliminado por las FDI), que pertenecen a la brigada norte del ala militar de la Yihad Islámica.
El liderazgo político de la organización en la Franja de Gaza, tampoco está de acuerdo con los modos de acción. Surgen discrepancias entre dos campos de organizaciones de alto nivel en Gaza: Mohammed al-Hindi, que aboga por una línea más agresiva y de confrontación, y Khaled al-Batsh, que es el jefe del Comité Directivo de las «Marchas del Retorno».
