De acuerdo con fuentes palestinas, el grupo terrorista islámico Hamás ha ejecutado brutalmente a más de 30 gazatíes acusados de colaborar con Israel en el vecindario de Shejaiya dentro de la Franja. Se ha reportado también la captura por parte de la organización terrorista de docenas, centenas quizás, de sospechosos de estar ‘implicados’ de alguna forma u otra en supuestamente cooperar con el estado judío. “Los 30 presuntos colaboradores fueron ejecutados” de manera inhumana tras sufrir una serie de torturas y humillaciones dignas del terrorismo islámico de Hamás, después de una breve investigación y sin juicio, reportó el pasado lunes el ‘Times’ de Israel, citando una agencia de noticias Palestina.
Las tres decenas de civiles palestinos gazatíes e inocentes fueron condenados a muerte por el grupo terrorista Hamás, por haberse hallado tarjetas SIM de una compañía israelí en sus teléfonos celulares.El terrorista Hamás declaró que los ejecutados eran culpables argumentando que a través de las tarjetas SIM proveían a la Fuerza Aérea Israelí de inteligencia para elegir objetivos que alcanzar dentro de Gaza, teoría de tal nivel disparatico que no vale la pena desarmar por su nivel de incoherencia y raciocinio ilógico y amarillista.
Con una situación como esta, dónde hay palestinos matando palestinos y el mundo se hace de la vista gorda porque ‘no hay noticia’ (desde luego que no es noticia que el grupo terrorista Hamás mate civiles palestinos, es su práctica rutinaria más común), no es difícil poner en tela de juicio los criterios para la definición de los ‘derechos humanos’ y de la justicia de organizaciones como la UNRWA y propiamente las Naciones Unidas, un grupo meramente elitista, de mayoría árabe y poco interesado por la paz o el progreso en el Medio Oriente. No amerita ni siquiera hacer un juicio para convencernos de la subjetividad de la prensa y los medios masivos. Situaciones como estas, que suceden a menudo, nos sirven para tener presentes dos cosas, en primer lugar, que el verdadero opresor del pueblo palestino es el grupo terrorista Hamás y su ideología islámica radical, no cabe la menor duda, y en segundo lugar, no menos importante, el hecho de que el ciego y desorientado apoyo al pueblo palestino de la mayoría del mundo debería apuntar a la condena del grupo terrorista y no a la deslegitimación del estado de Israel, que busca, a toda costa, la paz.


