«El 2 de abril es una fecha que me trae demasiados sentimientos; mucho dolor y alivio a la vez. Miro que a pesar de la fecha pude ser quien soy hoy», comienza su relato. Además agrega: «Yo estuve 22 años sin hablar del tema. Después forme mi familia, y a partir del nacimiento de mi segundo hijo busqué mejorar y recurrí a la terapia. Puse todo el esfuerzo que no había hecho para salir adelante». También comentó por qué vivió actos antisemitas contra su persona durante la guerra por el oficial Eduardo Ardoino: «El antisemitismo en la Argentina es moneda corriente. Ya en el Servicio Militar los militares eran antisemitas, y estando en una isla fortificaron su idea. Basta con fijarse que el servicio militar dejó de ser obligatorio y no hay judíos en el ejército o hay muy pocos. El ejército argentino quiere ser muy prusiano, entonces el odio hacia el judío es recurrente».
Por último agregó: «Siempre para esta fecha doy charlas en el colegio donde trabajo, y los alumnos me conocen como Malvinas o Silvio. Tenemos una excelente relación. Los alumnos me respetan como no me han respetado en otras ocasiones. Además las preguntas de los jóvenes son muchísimo más inteligentes que antes».

