El diputado nacional por el PRO, Rabino Sergio Bergman, dialogó en exclusiva con VIS A VIS luego del viaje interreligioso en el que participó con integrantes de la comunidad judía, católica y musulmana, y destacó la importancia del mismo y de las reuniones que mantuvieron. Además, contó sus sensaciones en el homenaje al Cardenal Quarracino del cual participó, e hizo hincapié en los dichos de la presidente de la Nación con respecto al memorándum de entendimiento en la causa AMIA.
– ¿Cuál es tu opinión de las palabras de la presidente Cristina Kirchner en la apertura de sesiones con respecto al acuerdo con Irán?
El reconocimiento del fracaso del memorándum y la evidencia que con la negligencia, la impericia y la imprudencia de haberlo firmado, nos encontramos en una situación que es responsabilidad del Estado enmendarlo a través de una rápida derogación. Me parece que todo lo que podamos hacer y colaborar con el poder Ejecutivo sobre este tema lo tenemos que hacer en la medida en que el lugar que sean de palabras y promesas haya hechos. Después que lo deroguen nos sentamos todos a trabajar.
– ¿Hay intereses del Gobierno detrás de este acuerdo?
Esto es simplemente una estimación retórica por las condiciones que el mundo le pone a la Argentina para poder darle lo que la presidenta necesita que es plata. Han demostrado a lo largo de todo el camino que no tienen principios sino intereses. La negligencia de la política exterior de la Argentina de haber quedado fuera del mundo y de haberse alineado con Irán y Venezuela nos deja con un discurso que es un relato para los militantes, pero sin caja, y este proyecto «nacional y popular» lo único coherente que tiene es caja y concentración de poder. Esto es un tema económico y no tiene que ver con la política exterior y menos con la causa AMIA.
– ¿Pronto habrá una marcha para buscar derogar el acuerdo?
El 19 de marzo va a haber una movilización para que los diputados de los diferentes bloques, que presentaron la derogación, realicen una manifestación con el apoyo de la gente. No está definido el horario, pero la convocatoria es a través de referentes políticos y organizaciones de la sociedad civil, entre las que está la comunidad judía. Cristina tiene que hacerse cargo del error y derogar el memorándum, y que se continué, con lo que sí se estaba haciendo bien, apoyando al fiscal Nisman en la investigación y denunciar a Irán en todos los foros internacionales para que envié a nuestra jurisdicción a lo imputados para sean interrogados.
– ¿Qué importancia tiene este acto recordación del Cardenal Quarracino?
La Fundación Wallenberg, lo que era la Casa Argentina en Israel, y esta iniciativa que se forjó por el entonces Arzobispo Monseñor Quarracino, es la piedra angular de la construcción de la cual nosotros somos beneficiarios, entonces estar aquí recordándolo, haciendo memoria por su obra es una manera no solamente de continuarlo sino de reconocer a nuestros maestros y aquellos que hicieron los máximos esfuerzos para que nsootrs hoy podamos tener este don, que es la coexistencia interreligiosa y ese diálogo, en un emblema que yo creo que debe ser único en el mundo, en una Catedral que tenga un mural de esta magnitud y que tenga los libros sagrados y profanados de los judíos exterminados en la Shoá, marca una visión precursora de Quarracino que a todos nosotros nos llena de admiración y de orgullo.
– ¿Cómo fue la experiencia del viaje que acaba de culminar de la delegación argentina que estuvo en Israel, Jordania, los territorios palestinos y el Vaticano?
Fue una iniciativa del Instituto del Diálogo Interreligioso y bajo los auspicios del Congreso Judío Latinoamericano, 15 cristianos, 15 musulmanes y 15 judíos argentinos peregrinamos a Jerusalem, Ramallah, Amman y terminamos en el Vaticano en una audiencia con el Papa Francisco. De alguna manera es seguir el legado de quien es hoy el Papa Francisco, sigue siendo nuestro querido Bergoglio, que nos enseñó tanto y que hoy nosotros tenemos por la lado la misión de dar testimonio en Medio Oriente del camino de la paz y del diálogo, y por otro lado aquí en Argentina sostenerla y hacerla posible, cosa que él pregonó y permanentemente insistió, a pesar que nuestra sociedad argentina no siempre valora lo que tiene y escucha a sus referentes más sensatos, y creo que eso ahora llega un momento de reflexión donde en vez de idolatrarlo por ser el Papa, debiéramos ser sus discípulos en seguir su ejemplo.
– ¿Qué les dijo el Papa en el encuentro?
Agradeció el gesto y el esfuerzo de peregrinar, entendía que esto era una señal que anticipaba su próximo viaje a Israel, a Tierra Santa, y que volvamos a la Argentina, justamente, con esa consigna que él propone, que es entender que la patria es un don, pero la nación es una tarea, y que trabajemos por la paz.
– ¿Qué les significó este viaje a aquellos que formaron parte?
Realmente diría que hay una dimensión de la camaradería y de compartir 10 días intensos visitando los lugares sagrados y teniendo encuentros con referentes muy relevantes como el primer ministro de la Autoridad Palestina, el presidente del Estado Israel, y el Papa, son de alguna manera referencias muy importantes para esta señal de paz en la región que todavía la busca; y para nosotros entender que el diálogo y el encuentro no se declara sino que se sostiene en acciones cotidianas. Más allá de los hechos emblemáticos, convivir 10 días consolida esta vocación que nosotros tenemos, que no es solamente de simpatía y los actos formales, sino del testimonio de vivir como vivimos los argentinos en esa unidad de la diversidad que nos enriquece.
– ¿Por qué en Argentina el diálogo interreligioso está instalado y en otros países todavía cuesta tanto?
Porque nuestro país tiene muchos problemas, pero también tiene dones y bendiciones que no siempre reconocemos ni valoramos. Tiene que ver con la memoria y la historia. Argentina se forjó por la inmigración, por la diversidad, no hay un «ser nacional» homogéneo y extranjeros, porque ahí es justamente esa integración de un mosaico multicolor donde corrientes inmigratorias, religiones y tradiciones, y te diría que todavía falta reivindicar a los pueblos originarios que fueron diezmados y de alguna manera borrados. En esa memoria de esos pueblos podríamos, entre las inmigraciones europeas y las originarias, entender cuál es nuestra identidad argentina y latinoamericana, y desde ese lugar yo creo que nuestro país tiene una gran bendición porque en otros lugares del mundo por la religión se matan y aquí podemos discutir absolutamente todo, no nos peleamos por la religión, yo creo que eso es un capital espiritual de la nación que tenemos que multiplicar en otras áreas. Lo importante es el próximo paso: cómo transferimos el diálogo interreligioso a los que están pendientes en la sociedad argentina.
– Por último, ¿cuál fue el momento que más lo impresionó en el viaje que acaba de concluir?
La visita a Ramallah, porque Jerusalem fue mi casa y el Vaticano ya lo visitaba y estuve hace un año cuando Bergolgio fue investido Papa, pero nunca había tenido la experiencia de haber estado en Ramallah, donde una Autoridad Palestina autónoma está planteando una agenda que lleva a la creación de un estado palestino que pueda convivir y coexistir en paz y armonía con el Estado de Israel, y para mí fue un aporte muy significativo.

