Rosh Hashaná 5786: Un año de verdad y compromiso. Por Mauro Berenstein, presidente de DAIA

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Este Rosh Hashaná llegó con el peso imborrable del 7 de octubre, fecha en la que el terrorismo mostró al mundo su rostro más inhumano. No fue un hecho aislado, sino parte de un viejo odio que hoy busca copar la opinión pública mundial con un relato distorsionado, intentando convertirlo en un discurso aceptable contra Israel y el pueblo judío.

Como comunidad, tenemos la responsabilidad de amplificar un mensaje claro e irrenunciable: el derecho de Israel a existir, vivir y prosperar en paz. Este derecho no es negociable ni depende de narrativas ajenas; es parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de la justicia más elemental.

El año que comienza nos impone un desafío inmenso: quebrar el relato antisemita que, disfrazado de discurso político, busca legitimar el odio. Para lograrlo, la educación será siempre nuestra herramienta más poderosa.

Educar para conocer, para comprender, para derribar prejuicios y construir puentes.

La formación de líderes jóvenes es parte esencial de este camino. Son ellos quienes llevarán nuestra voz, nuestros valores y nuestra memoria hacia el futuro, multiplicando el mensaje en cada espacio donde el antisemitismo intente hacerse oír.

Y no hay futuro sin justicia: por eso, impulsamos con decisión el juicio en ausencia, herramienta que permitirá avanzar en el esclarecimiento de los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, para que la impunidad no sea nunca una opción.

En este año en que la DAIA cumple 90 años, reafirmamos que seguiremos trabajando por el tikún olam —la reparación del mundo— con la misma pasión y compromiso que nos han guiado desde el primer día.

Se modificó el lugar del acto central en Buenos Aires por el 2°aniversario del 7 de octubre

Rosh Hashaná es también un tiempo de introspección y esperanza. De recordar que, incluso en la oscuridad más profunda, la luz puede encenderse si nos mantenemos unidos, firmes y comprometidos con la verdad.

Que este nuevo año nos encuentre trabajando juntos por un mundo en el que el pueblo judío viva libre de odio, en el que Israel sea reconocido y respetado, y en el que la educación abra caminos de paz y entendimiento.

Mauro Berenstein-Presidente de DAIA

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