No solo cansancio y problemas respiratorios: investigadores israelíes descubrieron una «relación significativa» entre la apnea obstructiva del sueño y la calidad del músculo esquelético, un hallazgo podría indicar un mayor riesgo de deterioro muscular con la edad, algo que muchos desconocemos, reportó Israel Económico.
Aproximadamente un 30 por ciento de la población adulta padece apnea obstructiva del sueño, recordaron los científicos de la Universidad Ben-Gurion del Negev y del hospital Soroka que llevaron a cabo el estudio.
Durante la noche, las vías respiratorias superiores de las personas afectadas por este problema colapsan repetidamente, provocando pausas en la respiración, descensos en los niveles de oxígeno y trastornos del sueño.
Además de los efectos conocidos de deterioro del estado de alerta y falta concentración, y el impacto sobre los sistemas cardiovascular y respiratorio, el estudio demostró que este síndrome tiene consecuencias significativas para la resistencia ósea y la calidad muscular, lo que puede derivar en fracturas, disminución de la fuerza muscular y deterioro de la calidad de vida.
Como parte de la investigación —cuyos resultados se publicaron en la revista Sleep and Breathing—, el equipo analizó tomografías computarizadas realizadas por diversos motivos médicos y evaluó densidad ósea y composición muscular sin necesidad de pruebas adicionales ni exposición innecesaria a la radiación.
Los resultados mostraron que las personas con apnea obstructiva del sueño presentan una menor densidad muscular esquelética y un mayor índice de masa muscular esquelética que aquellas sin apnea del sueño, un patrón que sugiere cambios en la calidad muscular.
Una propuesta para detectar estos riesgos
«La apnea obstructiva del sueño es mucho más que ronquidos«, advirtió el profesor Ariel Tarasiuk, quien lideró el experimento junto a su colega Ilan Shelef, director del Instituto de Imágenes del centró médico Soroka.
El profesor Tarasiuk (Foto: Dani Machlis/BGU)
Leer más – Contundente comunicado de EE.UU sobre el ataque a un buque de la armada por parte de Irán
«Sin un diagnóstico y tratamiento precoces —alertó—, es una enfermedad que puede provocar fracturas, disminución de la función muscular e incluso pérdida de independencia».
Shelef propuso que las tomografías computarizadas que ya se realizan como parte de la práctica clínica rutinaria «pueden servir como una herramienta de cribado eficaz para la identificación precoz de pacientes en riesgo, sin necesidad de pruebas adicionales».
Esta investigación, recordaron desde la universidad israelí, se suma a otra anterior del mismo equipo, publicada en la revista Scientific Reports, que halló una relación entre la apnea obstructiva del sueño y la disminución de la densidad ósea.
Los investigadores abogaron por la integración rutinaria de la evaluación de la densidad ósea y la calidad muscular en el análisis de las tomografías computarizadas existentes, así como por el desarrollo de protocolos específicos de seguimiento y tratamiento para pacientes con apnea obstructiva del sueño.

