Del combate nocturno a la guerra contra drones: la tecnología de Israel sigue ganando espacio dentro del ejército de Estados Unidos: en los últimos días se anunciaron nuevos contratos millonarios con el Pentágono para suministrar sistemas de visión aumentada, sensores térmicos y plataformas de intercepción de vehículos aéreos no tripulados basadas en inteligencia artificial (IA).
El principal anuncio llegó de la mano de la filial estadounidense de la israelí Elbit Systems, que recibió una orden de entrega por 212 millones de dólares del US Army para seguir produciendo los sistemas ENVG-B (Enhanced Night Vision Goggle-Binocular), equipos avanzados de visión nocturna diseñados para mejorar las capacidades de combate de los soldados en entornos de baja o nula iluminación.
Se trata de un contrato que convierte a Elbit America en productor exclusivo de esta orden, desplazando el esquema anterior en el que la fabricación estaba dividida entre varios proveedores. Las entregas, informaron desde la compañía, continuarán hasta el 2028.
El ENVG-B proporciona a los soldados estadounidenses capacidades visuales y de análisis situacional avanzadas, diseñadas para las exigencias del campo de batalla moderno. Al combinar la intensificación de imagen de alta resolución con la termografía, el ENVG-B permite a los soldados detectar, reconocer y neutralizar amenazas con claridad en entornos con poca luz o en completa oscuridad.
Además, el sistema admite superposiciones de realidad aumentada y puntería pasiva, lo que mejora la capacidad de supervivencia, la movilidad y la eficacia operativa en una amplia gama de condiciones meteorológicas y de visibilidad.
El Pentágono refuerza su apuesta por proveedores israelíes
«Nos enorgullece el papel de Elbit America como socio de confianza de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos al suministrar sistemas de visión nocturna de vanguardia», dijo Bezhalel Machlis, presidente y CEO de Elbit.
Según el directivo, «la continuidad de los pedidos del programa» adjudicado originalmente en el 2023 es «una clara muestra del rendimiento y la confianza depositada en nuestros sistemas».
En paralelo, otra empresa israelí especializada en sistemas de combate asistidos por IA también amplió su presencia dentro de las fuerzas armadas estadounidenses. La firma Smart Shooter anunció un nuevo contrato por 10,7 millones de dólares con el Pentágono para suministrar sus sistemas Smash 3000SA, diseñados para interceptar drones y mejorar la precisión de fuego de las tropas de infantería.
El acuerdo contempla la entrega de sistemas montados sobre armas individuales y servicios asociados, con envíos previstos para el tercer trimestre del 2026. Además, incluye un paquete de garantía extendida por tres años valuado en aproximadamente 1,5 millones de dólares.
La guerra con drones redefine las doctrinas militares
Según explicó la compañía, la creciente demanda internacional por este tipo de plataformas está directamente relacionada con la expansión del uso de drones pequeños en los conflictos modernos, un fenómeno que quedó especialmente expuesto en la guerra entre Rusia y Ucrania y que viene modificando las doctrinas militares de numerosos países.
El sistema Smash utiliza IA y visión computarizada para rastrear objetivos y calcular el momento óptimo de disparo, permitiendo atacar tanto blancos convencionales como vehículos aéreos no tripulados. La tecnología ya fue desplegada por distintas unidades militares estadounidenses, incluyendo el Cuerpo de Marines.

