Apenas un mes después de que se diera a conocer la insólita tendencia de las cadenas de supermercados israelíes transformando sus estacionamientos en concesionarias improvisadas para liquidar vehículos «kilómetro cero», el fenómeno de los autos cerca de las góndolas entró en una segunda fase de maduración mucho más agresiva y estructural.
El grupo Rami Levy decidió que la venta de automóviles no será una promoción pasajera. Fuentes del sector automotor confirmaron al medio financiero Globes que la cadena minorista considera a su nueva división Mobility como un brazo estratégico clave para su desarrollo comercial a largo plazo.
Hasta el momento, la alianza de Rami Levy con la firma Dalhom para comercializar modelos de las marcas chinas BAIC y Foton se apoyaba principalmente en plataformas online debido a la limitación de espacio físico en las tiendas. Sin embargo, el plan actual apunta a una expansión a gran escala: el grupo proyecta la creación de instalaciones especiales que replicarán el formato de las agencias de vehículos de los Estados Unidos.
Además, el gigante del retail evalúa expandir su actividad de posventa mediante la importación y comercialización de productos y servicios vehiculares bajo un concepto similar al de las grandes tiendas de accesorios y talleres.
Éxito comercial y nuevas marcas en la mira
La respuesta del mercado local convalida la apuesta. Dalhom reportó esta semana que, desde el inicio de la colaboración con Rami Levy a principios de junio, se agotó la totalidad del stock disponible de vehículos eléctricos de la marca Arcfox (perteneciente a BAIC), que sumaba cincuenta unidades. Asimismo, ya registran pedidos por cerca de 150 unidades del BAIC EU5 —un modelo eléctrico clásico comercializado a un valor de 99.000 shekels, unos 33.000 dólares—, aunque el volumen definitivo de entregas aún está por confirmarse.
El despliegue fuerte se espera para el tercer trimestre de este año, período en el que Dalhom comenzará a importar una gama más amplia de modelos a través de los canales de la cadena, incluyendo un crossover híbrido enchufable (plug-in) diseñado para competir de manera directa con referentes del segmento como el Jaecoo 7 y el Tiggo 8. En paralelo, el grupo minorista ya mantiene negociaciones para incorporar la comercialización de marcas adicionales.
Un mercado en plena transformación
El movimiento de Rami Levy consolida la transformación del supermercadismo en Israel como un canal de distribución automotriz formal y permanente. Ante la consulta sobre esta fuerte expansión, desde la compañía fueron categóricos sobre el rumbo que tomó el negocio:
«Rami Levy Stock —señalaron fuentes consultadas por Globes— está ingresando al mercado de vehículos para liderarlo a lo largo del tiempo y aportar un valor real al consumidor… la expansión se concretará pronto».
Este paso del gigante israelí marca un quiebre respecto al modelo inicial implementado por Osher Ad con Kia, donde los supermercados actuaban como simples intermediarios bajo un formato de consignación, exhibiendo los autos al aire libre en los estacionamientos a cambio de una comisión.
Así, el sector pasa de una estrategia de liquidación ocasional a la consolidación de canales de distribución formales y permanentes.
En todo caso, el efecto contagio no se detiene. Voces de la industria aseguran que, tras los pasos de Osher Ad y Rami Levy, otras cadenas de supermercados locales están analizando seriamente sus propios esquemas para sumarse formalmente a la venta de automóviles.


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