En la calesita del antisemitismo en cada vuelta uno encuentra todo tipo de personas y sus ideas amorosas u odiadoras. Pero en cada vuelta también aparece el o la que saca la sortija y demuestra no discriminar. Hoy adiario insignificantes e importantes personas en sus distintos roles y lugares se atribuyen derecho de admisión o expulsión de los judíos también es común en el rubro artístico e intelectual escuchar sus opiniones o ver sus actitudes. Es algo así del saber quién es quién y qué piensa.
A modo de este prólogo quiero recordar a una gran artista que se manifestó contra el nazismo con riesgo de su vida y rutilante carrera profesional siendo la diva y famosa Marlen Dietrich. La gran cantante y actriz había nacido en Berlín y nacionalizado norteamericana en repudio al régimen político imperante en la Alemania nazi . También fue la que rechazó una cita con Hitler y las propuestas de sus enviados para volver a su país natal para filmar y ser parte de la gloria germana imperante.
Siendo antinazi desde su lugar de gran artista ayudó a artistas judíos y a los que pudo tanto económicamente como corriendo riesgos para salvarlos por sus contactos. Pero su antinazismo acérrimo lo demostró con su hermana que junto a su marido colaboraron con el régimen hitlerista proyectando películas para entretener a los jerarcas en un cine cercano al campo de concentración y exterminio de Bergen Belsen. Indignada dejó de verla negando que era su hermana al sentir que a un paso de ese campo de muerte ella y su marido hacían negocios proyectando películas de entretenimiento. Marlen Dietrich actuó para las tropas aliadas. Fue vestida de capitán luciendo su belleza en los frentes de batalla para animar a los soldados y no solo con su hermosura sino con su voz cantando especialmente : “Lili Marleen”, esa canción que cuenta la historia de un soldado que se despide de su novia esperando regresar y ella deseando que vuelva. Canción que fue cantada por los todos los soldados alemanes y aliados porque habla de amor y de esperanza.
En 1962 Marlen Dietirch fue a cantar a Israel y lo hizo en alemán rompiendo el tabú que existía desde la Segunda Guerra por la Shoá y el público lo aceptó. Algo parecido a sucedió en 1981 durante un concierto del director Zubin Metha al preguntar al público si querían escuchar a Wagner donde hubo aprobación y debate por haber sido un compositor favorito de Hitler y usado en publicidad partidaria. Marlen Dietrich recibió la Medalla Israelí al Valor, en 1965 por su valentía, defensa y apoyo al pueblo judío. Ella solo volvió a Alemania para enterrar a su madre.
Marlen Dietrich amada como actriz fue también repudiada por sus libertades sexuales y para entender quién era además de democrática y valiente demostrando su androginia sin censura al cantar una canción en 1921 que la mostraba cómo era y decía: “ESTOY LISTA PARA EL AMOR DE PIES A CABEZA”.
Martha Wolff

