Las autoridades confirmaron que los atacantes irrumpieron en el mercado de Sarona, en el centro de Tel Aviv, disfrazados de judíos ortodoxos y con ametralladoras. Abrieron fuego indiscriminadamente y al menos tres personas murieron y otras nueve resultaron heridas, una de ellas de extrema gravedad.
La policía agregó que al menos dos presuntos agresores fueron abatidos, y que se busca a un tercero que habría escapado.
Los hechos ocurrieron a las 21.30, hora local, en el conocido «Sarona Market», un popular centro de entretenimiento con decenas de restaurantes y tiendas, situado justo frente a la principal base militar de Israel, que alberga el Ministerio de Defensa y la sede del Estado Mayor del Ejército.
Según el Canal 10 de televisión, los primeros tiros se produjeron en la parte exterior del mercado, pero guardias de seguridad impidieron que entraran a la parte cerrada y el tiroteo prosiguió afuera.
«Estaba a un metro del terrorista. Estábamos celebrando el cumpleaños de mi hijo y echamos a correr con el carrito, el lugar estaba lleno», declaró a ese medio Meital Sasi, testigo de los hechos.


