Hace una semana se conoció la noticia que el dirigente comunitario y periodista, Daniel Olkenitzky fue detenido, por el juzgado en lo penal Nº 9 a cargo de Luis Rodríguez, por ser el jefe de un red prostibularia escondida bajo la fachada de un emprendimiento inmobiliario. Una investigación que fue llevada adelante por ese juzgado durante un año en el que constató que el dirigente comunitario tenía varios departamentos en diferentes barrios que eran utilizados como «privados» por las 19 mujeres que él tenia a su cargo. Además era invitado permanente a las reuniones de comisión directiva de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).
Por este motivo, la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS, dialogó con el secretario general de la AMIA y presidente de Avodá, Mario Sobol para tener información sobre las medidas que se tomaron al respecto en la reunión de comisión directiva que se llevo a cabo el martes pasado.
Ante la consulta de sí Daniel Olkenitzky era invitado permanente en la AMIA, aseguró: «Era invitado permanente de AMIA e integraba unos de los partidos en la que está compuesta la mesa directiva llamado `Unidad Comunitaria´».
La comisión directiva de AMIA está integrada por 20 invitados permanentes de diferentes partidos políticos, y estos solo pueden participar opinando o dando su parecer, lo único que no están autorizados a hacer es votar.
«En la última reunión de comisión directiva se decidió suspenderlo como socio de la mutual y también en su función de invitado permanente, momentáneamente, hasta que la Justicia aclare su situación. Cuando la Justicia tenga una sentencia firme le corresponderá la expulsión o lo que nosotros determinemos en ese momento», sentenció el secretario general.
Por otro lado, cuando se le preguntó si desde la AMIA se pudieron comunicar con algún allegado a Olkenitzky, Sobol fue tajante: «No, no en absoluto. Lo único que sabemos es por intermedio de la prensa, no tenemos otra información». También desconocía la red de trata que tenía este periodista y dirigente comunitario, «No sabíamos absolutamente nada».


