Start-Up Nation: parcial concreción de la utopía de Teodoro Herzl. Por Lic. Eduardo Chernizki

Cumplidos los primeros 68 años del Estado de Israel, y algo más de 118 años del Primer Congreso Sionista, es válido que preguntarse si las ideas expresadas por el fundador del sionismo político, Teodoro Herzl, continúan vigentes.

Un politólogo y empresario, Dan Senor, y un periodista especializado en finanzas y relaciones internacionales, Saúl Singer nos brindan una descripción del Estado de Israel de hace ocho años, que podemos considerar actual, que si bien no responde directamente al interrogante mencionado más arriba, indirectamente nos permiten pergeñar una respuesta.

Ambos escribieron cuando el estado judío celebró su 60 Iom Haatzmaut y se editó en el 2009: “Start-Up Nation (La Nación Start-Up)”, que fue un éxito editorial en los Estados Unidos, figurando en la lista de best seller del New York Times, y que en el 2012 fue publicado en España traducido al español, y tiempo después en Buenos Aires.

“La historia del milagro económico de Israel” es el subtítulos de “Start-Up Nation”, aclarando sus autores “Este es un libro sobre la innovación y el espíritu emprendedor y de cómo un pequeño país, Israel, ha conseguido encararlos. No se trata de un libro sobre tecnología, por más que aparezcan en él numerosas compañías tecnológicas. (…)Este libro tiene parte de análisis, parte de argumentación y parte de narración”, para luego explicar que los análisis, las argumentaciones y las narraciones no están organizado cronológicamente sino “a modo de mosaico”.

En nuestro comentario anterior nos referimos a “Altneuland – Vieja y Nueva Patria”, la novela utópica publicada en alemán en 1902, en la cual su autor Teodoro Herzl, se imagina como será el estado judío fundado y administrado por los sionistas. En el presente nos atrevemos a afirmar que con la inmigración judía y el desarrollo de Eretz Israel liderada por el Movimiento Sionista primero, y el progreso del Estado de Israel, a partir del accionar gubernamental y privado, parte de las utopías de Herzl se concretaron, mientras que otras no, como la buena relación con los árabes, actualmente denominados palestinos, y los países que rodean al estado judío.

“Start-Up Nation”, que fuera prologado, en su edición en castellano por Juan Manuel Santos, ex presidente de Colombia, y por Shimón Peres está estructurado de la siguiente manera: Introducción;  cuatro partes: La pequeña nación que lo consiguió, Sembrando la cultura de la innovación, Los orígenes, y La motivación de un país, integrada por 14 capítulos; la Conclusión: Granjeros de alta tecnología y el Epílogo. Incluye además una extensa bibliografía, un índice alfabético y una corta reseña sobre los autores

El capítulo 1, “Perseverancia” comienza con una cita de Mike Leigh, que marca la tonalidad con que los autores desarrollan su análisis respecto a la manera de actuar de los israelíes: “Hay cuatro tipos en una esquina: un americano, un ruso, un chino y un israelí. Un reportero se acerca a ellos y les dice: ‘Disculpen… ¿Qué opinan sobre la escasez de carne?’. El americano dice ¿qué significa escasez?, el ruso dice ¿Qué significa carne?, el chino dice ¿Qué significa opinión?; y el israelí dice ¿qué significa disculpen?”. Senor y Singer basan el importante desarrollo de las Start-Up israelíes en la jutzpa de sus creadores, definiendo el término jutzpa de la siguiente manera: “insolencia, descaro, frescura, coraje, atrevimiento, arrogancia” (pág. 33).

Las Start Up son empresas emprendedoras de nuevos negocios, en su gran mayoría relacionados con la alta tecnología, planteando innovaciones en los procesos ya conocidos, y que para desarrollarse necesitan un importante aporte de capital de riesgo, debido a que en el momento en que se realizan las investigaciones y los prototipos se desconoce si tendrán éxito o serán un fracaso.

Israel tiene en la actualidad más iniciativas de Start-Up por habitante que muchos otros países del mundo, lo que ha llevado a que muchos comentaristas se pregunten lo siguiente “¿Cómo es posible que Israel sea una potencia mundial creando Start-ups si es un estado joven con poco más de siete millones de habitantes [al momento de escribirse el libro], está en constantes conflictos con sus vecinos y no tiene recursos naturales?

“Start-Up Nation” responde a esa pregunta, sosteniendo que uno de los motivos principales es justamente que “está en constantes conflictos con sus vecinos”, lo que hace que sus jóvenes ciudadanos no sólo deban efectuar un riguroso servicio militar obligatorio, sino que al concluirlo se convierten en reservistas que anualmente son convocados a prestar servicio, aproximadamente un mes, con quienes compartieron su servicio militar; también que dentro de las fuerzas armadas israelíes existen unidades que otorgan un prestigio especial a sus miembros, a la vez que los capacitan tecnológicamente y que luego de algunos años se convierten en fundadores de una Start-Up, o varias, pues tienen internalizado algo que el ejército les inculca, que la tarea que se les encomiendan sólo la pueden efectuar ellos.

Además de la jutzpa, los autores destacan que la diferenciación social existentes en los países occidentales difiere a lo que ocurre en Israel, especialmente entre los reservistas, pues por un lado una unidad puede estar comandada por un oficial, que en su vida civil es un obrero o un simple empleado y que tiene a su cargo soldados que son ejecutivos de empresas; y por otro que en las empresas israelíes es común que un trabajador le discuta o contradiga a su jefe sobre la manera de efectuar una tarea.

La temprana maduración de los jóvenes, resultado de su servicio militar, también es considerada un elemento positivo ya que les mejora sus capacidades de liderazgo, responsabilidad y gestión, que luego aplican a la empresa privada que se suma a las políticas gubernamentales destinadas al desarrollo de polos científicos tecnológicos y a incentivar la emigración de los judíos del mundo.

El Estado de Israel se convirtió en lo que comúnmente se denomina “país del primer mundo”, algo que soñaba, a principios del siglo XX, Teodoro Herzl. Pero todavía falta concretar otras de sus aspiraciones, como ser la buenas y fructíferas relaciones con sus vecinos, a lo que no sólo se oponen regímenes como el iraní y agrupaciones terroristas fundamentalistas sino que siguen expresando su deseo de “borrar a Israel del mapa”, contando con el apoyo de aquellos que sin expresarlo tan claramente persiguen lo mismo al integrar el BDS (boicot, desinversión y sanciones) al estado judío, a sus productos, a sus líderes, a sus científicos y a sus innovadores.

Mientras esta situación se mantenga, y nada indica que se modifiquen en el corto y mediano plazo, las ideas expresadas por Herzl que dieron origen al Movimiento Sionista, que el pueblo

judío tenga su propio estado siguen vigentes, y la lectura de “Start-Up Nation. La historia del milagro económico de Israel” nos brinda la posibilidad de entender como el Estado de Israel si ha convertido en un “país del primer mundo” y de esa manera poder enfrentar los peligros que la acechan.

Autor: Licenciado Eduardo Chernizkichernizki

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