Januká en el guetto y en el campo. La guerra de la luz contra la oscuridad, la guerra de pocos contra muchos.
«Januká llegó y cada día nosotros intentamos prender velas. Pero los alemanes no nos lo permitieron.
En el primer día, ellos todavia no lo sabían…De repente, en todas las barracas se prendieron velas…
En el segundo día, ellos llegaron y hubo una prohibición estricta de prender velas y entonces sucedió un milagro. De repente, hubo un apagón de luz y entonces, tuvimos que prender velas. Intentamos celebrar lo mejor que podíamos cada cosa, ya fuera una festividad o el Shabat.
Tambien cantamos canciones de Januka.
Me acuerdo que había un maestro, De Jong… El no se acordaba de todas las palabras de la canción, súbitamente me preguntó: ¿´Dime cómo va la segunda estrofa de Januká Januká´?
Y yo tuve que acordarme, pero el quería a todo precio saber toda la palabra para que pudiera enseñar canciones de Januká a todos los niños…», testimonio dado por Lea Sonnenstein, una exprisionera del campo de Westerbork, Holanda.
«Januká es la fiesta donde el día empieza a vencer la noche», de Emmanue Ringelblum.
Prof. Nora Avruj


