El líder del grupo terrorista Hezbollah, Hassan Nasrallah, declaró que con el Estado Hebreo tienen cuentas nuevas y viejas que arreglar. Esto se debe a la muerte del responsable tecnológico de grupo libanes que fue encontrado en su camioneta 4X4 en un estacionamiento al sur de Beirut el pasado 4 de diciembre.
Nasrallah expresó en una ceremonia por el militar que falleció que los israelíes van a ser castigados por la muerte de Laqqis, quién era la mano derecha del líder y que enfatizó que para él era un amigo y un hermano. Además comentó: «El asesinato de Hassan Al Laqqis no es una cuestión simple entre nosotros y los israelíes».
Algunos medios de televisión libaneses informaron que tal vez Laqqis habría muerto en Siria, donde Hezbollah está luchando contra los rebeldes sunitas para proteger al dictador alauita, Bashar Al Assad, a quién intentan derrocar.


