El conmovedor relato de la Miss Mundo Israelí que fue violada

«Cuando sucede, tu alma se escapa, queda sólo el cuerpo. Todos tenemos el mismo dolor. No importa de qué país seas». Seis semanas después de ser víctima de una violación cuando trabajaba como modelo en Milán, la reina de belleza israelí Linor Abargil fue coronada en 1998 Miss Mundo en las Islas Seychellles.

La noticia recorrió el mundo y después de 16 años su historia vuelve a conmover a través del documental «Brave Miss World» (Una valiente Miss Mundo), estrenado por Netflix. La directora de cine Cecilia Peck – hija del actor Gregory Peck- siguió a la ex modelo durante cuatro años y retrató la historia de esta reina de belleza, que de víctima de una violación se convirtió en una exitosa abogada. Hoy defiende a otras mujeres que han sufrido su misma experiencia: ella pudo rehacer su vida y es mamá de tres hijos.

«Entendí que la corona de Miss Mundo tenía un significado especial, fue el medio para hacer que la gente se interesara en este tema. La violación te hace sentir solo, porque incluso si contás lo ocurrido, ellos tienen miedo de mencionarlo, así que estás rodeado de silencio», aseguró la modelo.

Linor fue atacada en marzo de 1998 por Uri Shlomo, un agente de turismo también israelí, quien convirtió sus planes de regreso a su país en una verdadera pesadilla. Estaba en Milán, trabajando para una agencia de modelos, y quiso volar a Israel para ver a su familia. El hombre la engañó al decirle que todos los vuelos que salían desde Milán a Tel Aviv estaban completos, y la ofreció llevarla a Roma en auto. Ella aceptó y en el camino, Shlomo detuvo su BMW, le tapó la boca y la llevó a una zona desolada, donde la golpeó, le amarró las manos, la apuñaló y la violó dos veces.

Después de sufrir el violento episodio, Linor logró persuadir a su raptor, que la dejó marchar y pudo conseguir un teléfono para llamar su mamá y contarle lo que le había sucedido. «No te bañes, andá al hospital y después a la policía», le aconsejó desde Israel.

Las palabras de su madre fueron la clave para que un año después su agresor fuera a la cárcel. Cuando volvió a su país, las autoridades de Israel le pidieron que mantuviese el episodio en silencio para que cuando Schlomo llegara al país pudiera ser detenido.

Linor tenía miedo de salir su casa y no quería participar en la elección de Miss Mundo. Una vez más, el estímulo de su madre fue decisivo para que cambiase de opinión y finalmente representara a su país. «Participé del concurso para sacarme la violación de mi mente y sentirme normal», recordó en uno de los pasajes del documental.

Su historia fue descubierta y se hizo pública por la prensa italiana después de su coronación. Pero antes del certamen, el jurado ya sabía la historia de Linor. «Cuando me tocó la entrevista con el jurado, les dije que yo no quería ser modelo porque todo el mundo era hipócrita. En mi cabeza no pensaba en la competencia, pero al mismo tiempo quería demostrarme que podía seguir con mi vida a pesar de lo que ese hombre me había hecho», relató durante una entrevista con el diario The Jewish Chronicle.

El documental acompañó a Linor en su cruzada por la Justicia y mostró su encuentro con otras mujeres del mundo que contaron su historia de abuso para poner punto final al silencio. La ex modelo visitó los campus de las universidad de Estados Unidos, se reunió con chicas sudafricanas y hasta tuvo la oportunidad de conocer a las actrices Joan Collins y Fran Drescher, conocida por protagonizar la serie «La niñera», quienes también contaron su dolorosa experiencia de haber sido abusadas sexualmente.

La modelo visitó además a grupos de apoyo de todo el mundo, desde centros de crisis de violación hasta campus universitarios y hogares de ayuda en Hollywood, pero su trabajo como defensora hizo resurgir su propio trauma.

Durante el juicio de su agresor, la ex Miss Mundo, que después de una búsqueda personal se convirtió al judaísmo ortodoxo, tuvo que revivir el doloroso episodio y enfrentarse al violador. Finalmente, en octubre de 1999 el hombre fue condenado a 15 años.

«No fue fácil. Durante el juicio, tuve que revivir los acontecimientos, y enfrentarme a las negaciones del violador. Yo les aconsejo a otras mujeres no tener miedo de denunciar sus violaciones, y de buscar castigo para los responsables», contó.

Después de su denuncia, diez mujeres más confesaron haber sido víctimas del agente de turismo. Antes, para que no saliera en libertad condicional, ella tuvo que encontrar a las anteriores víctimas para manternelo en la cárcel.

Finalizada esa etapa, ella dejó de hablar de la violación en público y para encontrar una manera de sanar, comenzó terapia y a estudiar teatro. Se casó con el jugador de la NBA Sarunas Jasikevius, con el que vivió en Los Ángeles. Al divorciarse, regresó a Israel y estudió derecho con un único objetivo en la mente, defender a víctimas de abusos sexuales.

«Me llevó años entender cuál era la meta de haber ganado esa corona. Y ahora estoy segura de que es ayudar a otras mujeres en todo el mundo a que cuenten sus historias y logren sanarse», señaló la ex modelo.

Hoy, a sus 34 años, Linor tiene tres hijos y espera que su testimonio y el de las otras protagonistas del documental sirvan para «acabar con el tabú de la violación» y dar valor a las mujeres para hablar de ello.

Fuente: Clarín

1 COMENTARIO

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here