El gobierno de Israel aumentó en un 6% la partida presupuestaria para los servicios secretos a lo que les concedió 7.000 millones de shekéls, según informó Haarezt.
Un informe enviado al ministerio de Finanzas por la comisión parlamentaria financiera, esta es la única partida anual que ha sido incrementada este año frente al resto de instituciones y ministerios, a los que se le han impuesto recortes. El presupuesto del citado ministerio, objetó de la polémica desde que se presentara hace un mes, incluye otros 4.500 millones de shekels que pueden ser usados por el primer ministro, Biniamín Netanyahu para cuestiones especiales.


