Los kurdos se acercan a la condición de estado con ayuda turca e israelí

El viejo sueño de un estado kurdo está a punto de realizarse mientras la autoridad del gobierno central de Irak se deshilacha.

El mundo está concentrado en la inminente batalla por Bagdad entre los militantes sunitas y las fuerzas gubernamentales lideradas por chiítas, pero el real desmembramiento de Irak podría estar ocurriendo más al norte, donde la región del Kurdistán parece estar realizando, cada vez más, su propia carrera para la condición de estado.

Desde la semana pasada, la población predominantemente kurda del norte de Irak ha tenido, mayormente, que valerse por sí misma, cuando las fuerzas del gobierno iraquí, retrocediendo ante el avance del Estado Islámico de Siria y Levante (ISIL), abandonaron la ciudad de Kirkuk, la más grande de la región y centro petrolero, dejándola, junto con una gran parte de las reservas de petróleo del país, en manos del Gobierno Regional Kurdo y sus unidades milicianas “peshmerga”.

Un grupo motivado y homogéneo, los peshmerga parecen más que capaces de mantener lo propio contra ISIL, el grupo sunita militante que ahora está amenazando a Bagdad después de tomar Mosul, la segunda ciudad de Irak.

Pero, para ser viable, un estado kurdo tendría que ser capaz de conseguir colocar en el mercado su activo comercial más importante, el petróleo crudo, en violación de un acuerdo de 2004 (auspiciado por EE.UU.) para compartir los ingresos procedentes de las ventas de petróleo con el gobierno de Bagdad. Con las fuerzas del gobierno que no pueden o no quieren defender el Kurdistán contra ISIL, a los kurdos les parece que ese acuerdo no tiene valor.

Aunque el Gobierno Regional Kurdo (GRK) niega estar haciendo nada malo, todo apunta a que se vea cada vez más libre para disponer de su petróleo como lo consideren oportuno. El viernes Reuters informó que un buque cisterna lleno de crudo kurdo estaba previsto descargar en el puerto de Ashkelon de Israel, desafiando las amenazas de acciones legales por parte de Bagdad.

Para llegar a los mercados mundiales, el petróleo kurdo fluye desde Kirkuk por oleoducto hasta el puerto turco de Ceyhan en el Mediterráneo. Los flujos normalmente promedian entre 100.000-120.000 barriles por día, y alrededor de 2,3 millones de barriles se almacenan actualmente en Ceyhan, Bloomberg citó los dichos del jueves del Ministro de Energía turco, Taner Yildiz. Yildiz parecía más que dispuesto a permitir que los kurdos envíen y vendan su petróleo, llamando a tales ventas “totalmente legítimas”.

Es la evolución de la política turca lo que hace posible la condición de estado kurda, ya que el petróleo solo puede fluir con permiso de Turquía. Alguna vez el poder imperial de la región, Turquía tuvo, hasta hace poco, el temor de que un estado kurdo independiente desestabilizaría las regiones kurdas en su propio sur y este. Pero ahora parece ver a un estado kurdo como un posible baluarte contra el fanatismo sunita, y parece aceptar que el multiétnico, multiconfesional y democrático Iraq que EE.UU. trató de crear no podrá ser salvado.

“Los kurdos de Irak pueden decidir por sí mismos el nombre y tipo de entidad en la que están viviendo” el medio de comunicación Rudaw, con sede en la región kurda, citó diciendo a un portavoz del partido gobernante AK de Turquía en una entrevista del viernes. “Turquía ha estado apoyando a la Región del Kurdistán hasta ahora y continuará con este apoyo”.

Fuente: Fortune / Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

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