Shimón Peres, presidente de Israel, le hará la última petición, antes de dejar el cargo y ser reemplazado por Reuvén Ruvlin, al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para que salve la vida de Jonathan Pollard, el espía israelí que está cumpliendo cadena perpetua en el Estado norteamericano.
Además, Peres discutirá asuntos diplomáticos con Obama y recibirá otra medalla en Washington.
Después de treinta años y dado que mantiene un prontuario limpio, Pollard puede ser puesto bajo libertad condicional el 21 de noviembre de 2015.


