Raanan Rein: «La única solución es volver a dialogar, no hay otra vía»

Raanan Rein, vicepresidente de la Universidad de Tel Aviv e investigador especializado en historia del peronismo, estuvo las últimas semanas en Buenos Aires para avanzar en sus exploraciones sobre el movimiento. Pero el conflicto en Gaza lo sacó de su agenda para debatir sobre el futuro de las relaciones entre israelíes y palestinos a la luz de la guerra.

En diálogo con LA NACION, Rein dijo que a pesar de la desconfianza entre las dos comunidades, el primer ministro Benjamin Netanyahu está frente a un «cruce de caminos». Ahí deberá decidir si toma o deja la senda de la negociación para hallar, con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, una solución al eterno conflicto y a sus estallidos de violencia.

-¿Cómo cree que seguirá la situación cuando acabe lo de Gaza?

-Está claro que para la mayoría de los israelíes el conflicto no tiene una solución militar y que no hay otra vía sino volver a dialogar. Para mí, se abre una ventana de oportunidad casi única e histórica para negociar con los palestinos. Aún Netanyahu entiende ahora que Abbas es el mejor socio que tenemos para negociar un acuerdo y, quizás, el mejor que tengamos en el futuro próximo.

-¿Por qué no negociaron antes con Abbas? ¿Pensaron atacar primero y negociar después?

-Los políticos actúan muchas veces según las oportunidades y las circunstancias cambiantes. Hubo un pensamiento difuso, sí, acerca de las posibilidades, pero no se puede hablar de un plan estratégico.

-Pasan los años y las negociaciones de paz no avanzan ni en los períodos de calma.

-Tampoco la ANP estaba en una situación que le dejaba a Abbas hacer los compromisos necesarios para llegar a un acuerdo de paz. Abbas sale de este ciclo de violencia con más legitimidad dentro del bando palestino y en la escena internacional, para decir basta. Es un precio que no podemos seguir pagando, es momento de negociar.

-¿Qué representa la extrema derecha en el gobierno israelí sobre el asunto palestino?

-Hay presiones de la extrema derecha israelí, sin ninguna duda. Tiene representación en el gobierno de coalición. No es imposible pensar que Netanyahu esté llegando a un cruce de caminos para empezar negociaciones serias con los palestinos. Para tomar ese camino necesita coraje y va a tener que pagar un precio político. Va a tener que reorganizar su gobierno de coalición reemplazando a uno o dos de los socios actuales.

-¿La guerra en Gaza hubiera sucedido igual, con o sin extrema derecha en el gobierno?

-Para mí hubiera sucedido de todos modos. En general, está claro que la extrema derecha ha intentado poner obstáculos en un proceso de paz, al igual que lo hicieron distintas fuerzas y corrientes dentro de la población palestina. Hay sectores en ambos bandos que no tienen interés en un proceso de paz. Está bien claro.

-Llama la atención que no se dejan de construir asentamientos en Cisjordania. ¿No es un gran escollo para la paz?

-Sin ninguna duda. Y está bien claro que en el marco de un acuerdo de paz Israel se tendrá que retirar de la mayor parte de Cisjordania, desmantelar algunos de los asentamientos. Y para compensar a los palestinos a cambio de los asentamientos que permanezcan tendrá que ofrecer otras tierras.

-¿Cómo ve las relaciones entre los israelíes y palestinos de la calle? ¿Se conocen cada vez mejor o se llevan cada vez peor?

-En los últimos años la brecha creció y la desconfianza aumentó. Un proceso de paz implicaría un esfuerzo sistemático de ambos bandos para crear de a poco -y va a ser un proceso largo y gradual- un ambiente de mejor entendimiento. El resentimiento y la desconfianza crecieron y eso es peligroso, porque al final de todo vamos a tener que vivir juntos..

Fuente :Diario La Naciòn
Entrevista  a Raanan Rein

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