El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, dijo el domingo que las fuerzas armadas deberían incrementar su capacidad de combate sin importar las consideraciones políticas, en una aparente alusión a la extensión de las negociaciones nucleares con Occidente para reducir las tensiones en Medio Oriente.
«Dadas nuestras vastas fronteras marítimas y las enormes inversores del enemigo en esta área, nuestras fuerzas armadas deberían mejorar su preparación (para el combate), sin considerar los cálculos políticos», dijo Khamenei en una reunión con altos funcionarios de la Armada.
Khamenei, quien dirige todas las ramas de las fuerzas armadas además de otros centros clave de poder en la república islámica, no mencionó a ningún país directamente pero normalmente usa la palabra «enemigo» para referirse a Estados Unidos y Gran Bretaña.
«Los tiempos de paz ofrecen grandes oportunidades para que nuestras fuerzas armadas (…) mejoren sus capacidades preventivas», dijo Khamenei, según reportó la televisión estatal que transmitió extractos de su discurso.
Estados Unidos y su aliado clave en la región, Israel, han sugerido en el pasado que podrían atacar a Irán para evitar que el país desarrolle armas nucleares. La república islámica niega tener ese objetivo e insiste en que su programa atómico está diseñado para proyectos civiles.
Con la aprobación de Khamenei, el presidente iraní, el moderado Hasan Rohani, lanzó una iniciativa diplomática para resolver una disputa de 12 años por el programa nuclear, a fin de evitar que el país siga sufriendo los efectos de severas sanciones económicas.
A partir de esa iniciativa, y del visto bueno de las potencias occidentales, Teherán y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, China, Francia y Rusia) establecieron como plazo el 24 de noviembre de este año para alcanzar un acuerdo, pero esta semana debieron extender en siete meses el periodo de negociaciones para superar sus diferencias.
Días antes, el gobierno iraní ya se había manifestado dispuesto a permitir que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que depende de la ONU, acceda a la base de Mariván, un lugar sospechoso de haber albergado ensayos explosivos.
La inspección de las bases iraníes era una de las condiciones de occidente para avanzar en los acuerdos, ya que hasta el momento Teherán no había manifestado predisposición. Ahora, irán espera que el diálogo concluya con un levantamiento de las sanciones económicas, lo que le dará un poco de alivio a la asfixiada economía del país persa.
Fuente: Reuters / Foto: AFP


