“Agudat Dodim, Centenario, 1913-2013 . Análisis de Eduardo Chernizki

Importante contribución a la historia de la Comunidad

Agudat Dodim, que para los entes oficiales de la Argentina se llama Asociación Comunidad Israelita Sefaradí de Flores, ha efectuado una importante contribución a la historia de la comunidad judía de la Argentina editando un hermoso libro con motivo de su centenario, denominado simplemente “Agudat Dodim, Centenario, 1913-2013”, que a lo largo de más de 500 páginas profusamente ilustradas y bellamente impresas, relata y describe los primeros 100 años de vida de la prestigiosa comunidad judía damascena ubicada en el barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires.

Esta importante obra, escrita por María Cherro de Azar y Walter Duer, está dividida en cinco grandes secciones tituladas con los nombres de los cinco libros de la Torá: 1: BERESHIT así comenzó la historia; 2: SHEMOT los nombres que hicieron grande a la comunidad; 3: VAIKRÁ un llamado a poner el máximo esfuerzo en la educación; 4: BAMIDBAR el peregrinar de una institución en crisis y la llegada al destino esperado; 5: DEBARIM pequeñas cosas que también hicieron grande a la institución; cada una con su correspondiente apéndice.

Estas secciones están precedidas por una Introducción integrada por los mensajes del rabino y el presidente de la institución, Rabino Aarón Benchimol y Alejandro Ohana, respectivamente; un texto explicativo del trabajo realizado para recopilar los datos históricos y las anécdotas que conforman este texto y un agradecimiento especial a Natalio Ariel z”l.

Finalmente se incluye un “Epílogo: El comienzo de una nueva era (2011-2013)” y la “Fuentes y Bibliografía.

Antes de adentrarnos al contenido de la obra que estamos comentando deseamos mencionar, y felicitar a los autores por haberlo incluido, que el apéndice a la quinta sección, BAMIDABAR, está constituido por el “Significado de los apellidos damascenos y las palabras en árabe que usaban nuestros padres y abuelos”.*

Los judíos oriundos de Siria estaban organizados en dos grandes ramas, a partir del lugar del cual siguen sus costumbres, las ciudades de Damasco y de Alepo, que tienen ciertas diferencias también en los textos de sus tefilot (oraciones). Esta particularidad se ha mantenido hasta la actualidad, tanto en Eretz Israel como en las diversas comunidades judías del mundo, siendo Agudat Dodim una de las principales kehilot (comunidades) de oriundos de Damasco de Latino América.

Hecha esta aclaración consideramos oportuno reproducir conceptos del mensaje del Rabino Aarón Benchimol sobre cómo los autores recopilaron el material que compone este libro “Dice el Jazon Ish Z’L que no se puede creer todo en una historia y que hay que considerar que los enfoques y las visiones con que se cuenta pueden ser particulares y, muchas veces, no coincidir con los hechos tal como ocurrieron. Este libro no trabajó sobre especulaciones ni fantasías: se apoyó en la documentación existente para acentuar la fidelidad de los hechos y tomó testimonio de diferentes personas para completar la información. La comunidad es una sola. La realidad en la que transitó durante todo este tiempo, también”.

Agudat Dodim, Unión de hermanos, se fundó el 1º de junio de 1913 (25 de yiar de 5673), siendo el principal responsable de que esto ocurriera el Jajam Iaacob Cohen Salama, según el “ideario comunitario” mientras que “una segunda versión, recogida en la memoria y balance institucional de 1963 (la correspondiente al cincuentenario), cuando muchos de los protagonistas todavía estaban vivos, indica que la primera iniciativa surgió de León Levi Yeyati, que encontró apoyo inmediato en el Jajam Iaacov y en Salomón Sambra.

Independientemente de cuál de las dos versiones sea la históricamente correcta, el hecho concreto es que a mediados de 1913 inició su camino esta importante comunidad que “Llego al siglo de vida, habiendo visto épocas y épocas y manteniéndose firme mientras el mundo se convulsionaba, mientras en otras geografías nuestros hermanos sufrían, mientras hombres de visión formaban las bases de la prometida Tierra de Israel. A lo largo de 100 años el país, el mundo y todo el contexto cambiaron varias veces su perfil. No obstante, en nuestra institución el Séfer Torá salió los lunes, los jueves, los shabatot y las fiestas, la perashá se leyó e ilumino la vida de cuantos supimos estar a tono con nuestro judaísmo. Nuestros Rabanim y Jajamín, morim y maestros enseñaron día a día la tradición milenaria recibido y practicada. Las generaciones pasaron por este excelso lugar bendecido por el Todo poderoso, desde los movimientos juveniles, el ketab, la escuela, los salones de estudio hasta el templo por supuesto – y todas otras actividades que, desde siempre, se desarrollaron con el afán de reunir y congregar familias”, según palabras del presidente de la institución, Alejandro Ohana, que describen en pocas palabras la tarea desarrollada a lo largo de una centena de años.

Luego de rememorar infinidad de hechos relacionados con el acontecer comunitario de Agudat Dodim, donde los capítulos dedicados a la labor educativa, coronada en la escuela Maimónides, la Yeshiva y el Kolel expresan claramente la vocación puesta en la transmisión de los valores tradicionales del judaísmo para asegurar la continuidad del Am Israel (pueblo de Israel), como en todo lo referido a la ayuda social, por mencionar tan sólo, como ejemplo, dos de los aspectos en la distinguen, sus responsables consideran que ha iniciado una “nueva era”, que los autores de esta monumental obra histórica detallan en el Epílogo, que se inicia “En noviembre de 2010” cuando se compra la propiedad de Bogotá 2865/67/81, propiedad que construcción mediante será la sede del centro comunitario.

Quienes deseen tener acceso a esta importante contribución a la historia de la comunidad judía de la República Argentina, pues la historia de Agudat Dodim es parte integral de la misma, deben dirigirse a la institución.

Por último felicitamos a quienes tuvieron la iniciativa de editar está obra y a sus autores y queremos finalizar el presente comentario reproduciendo lo que en el Epílogo se menciona como los objetivos por los cuales Agudat Dodim se creó, que en definitiva son los mismos que sustentan todos los que luchan por la continuidad judía: “Bregar por la comunidad generacional judía, a través del hombre y de su familia, de la práctica religiosa, y respetando las tradiciones, los preceptos y costumbres que nos legaron nuestros sabios”.

Licenciado Eduardo Alberto Chernizki
Foto: Gentileza Periodismokosher.com

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here