Marcha por la Vida 2016: la transmisión de un legado. Por Lic. Gabriela Scheyer

En la Sociedad Hebraica Argentina se entregaron los premios del concurso: La Shoá y su transmisión. Beca Gilbert Lewi Z”L.
Por segundo año consecutivo tuve el privilegio de formar parte del jurado junto con mis dos prestigiosos compañeros Diana Wang y Gerardo Mazur, de este maravilloso concurso que incentiva a tantos jóvenes a investigar, conocer, cuestionarse, preguntar, reflexionar y sumergirse en este tan importare desafío de transmisión de la Shoá.
Solo tengo palabras de emoción y admiración: 30 fueron los jóvenes de entre 15 y 30 años que decidieron apostar al trabajo, con dedicación, esfuerzo, creatividad, deseo de saber y de aprender. Las producciones fueron muy buenas, variadas, originales, creativas, con muy bien nivel… gran desafío tuvimos los jurados!

Siento emoción por tantos jóvenes que se interesaron, dedicaron tiempo y esfuerzo en el armado de sus producciones y apostaron a la participación de esta inigualable experiencia de Marchar por la Vida.
Marcha por la Vida es un plan educativo que despierta en los participantes sensaciones variadas e intensas y muchos aprendizajes. No es un viaje como cualquier otro; es una experiencia que deja huellas, marcas, preguntas, dilemas, sensaciones, emociones y que nos conecta con una parte de nuestra historia como humanidad. Participar del proyecto no es sólo adquirir nuevos conocimientos, sino es transmitir un mensaje de vida, es demostrar que estamos, que seguimos y que marchamos.

Halina Birenbaum, sobreviviente de la Shoá pide a nuestros jóvenes: “Vienen a este mundo y florecen nuevas generaciones, a las cuales estos acontecimientos no se pueden describir…en especial porque son trágicos, hacen temblar, y de tragedias y tristeza las personas prefieren huir en vez de profundizar en ellas… Pido con todo mi corazón que se transmitan los ruegos para ser recordados y tener un mundo mejor y más justo. No se pueden cambiar las leyes del destino, devolver a la morada la vida de la muerte en Auschwitz y los campamentos de Exterminio. Pero seguramente se podrá recordarlos y tratar que el mal no corroa los valores del humanismo. Y en especial puede hacerlo la juventud, ya que es nuestro futuro”.

Nosotros, los jóvenes, todos, somos los que con el transcurso del tiempo nos convertiremos en testigos, seremos sus voces, sus conciencias. Seremos quienes llevemos adelante su legado. El estudio, el conocimiento y aprendizaje de la Shoá nos llena de indignación, pero a la vez, despierta nuestros mejores instintos y nos enseña a reconocer y evitar las fallas morales e intelectuales que propiciaron un crimen tan monstruoso y lamentable.

Quiero felicitar a todos los participantes del concurso, docentes, tutores y familiares que los incentivaron y apoyaron.
Pero en especial, muchas felicitaciones a Juan Serebrisky, Karen Hansman y Giselle Maravankin quienes formarán parte de la delegación 2016 de Marcha por la Vida. Y a todos, los invitamos a seguir marchando, aprendiendo y aceptar el compromiso de seguir formándonos y continuar en la línea de la transmisión.

 

Gaby Scheyer

Por la Lic. Gabriela Scheyer

Psicóloga. Educadora. Guía de contenidos de Marcha por la Vida.

Ex directora ejecutiva del Museo del Holocausto

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