Atentado en Niza: «Esta es una guerra nueva, y no tenemos las herramientas para afrontarla»

Una guerra nueva que Francia no tiene los medios para enfrentar. Una guerra donde los civiles han desaparecido, contra un enemigo invisible, que es una idea, nacida frente de la destrucción de Irak, de la guerra civil en Siria, de los bombardeos franceses en Oriente Medio. Un producto de la falta de estrategia para enfrentar al ISIS y sus consecuencias. Un cáncer que creó la ocupación de Irak y hoy se ha extendido “como una metástasis” a Francia, a toda la región y al mundo.

Este es el dramático diagnóstico de Sami Nair, uno de los más prestigiosos sociólogos y politógos franceses, académico, escritor y especialista en movimientos migratorios, a la hora de analizar la masacre de Niza, el tercer atentado en 18 meses en Francia. Él se pregunta cuál será la próxima ciudad. Cree que Francia no tiene una estrategia clara, debe pedir al Consejo de Seguridad de la ONU una fuerza militar terrestre formada por los países musulmanes y la comunidad internacional para terminar con el ISIS. ”Francia no lo puede hacer sola”, advierte. Considera que el presidente François Hollande y el primer ministro Manuel Valls no están a la altura del desafío que hoy enfrenta a Francia. Para él, este estado de cosas corre el riesgo de que los líderes de la derecha y la izquierda en Francia en la próxima campaña electoral adquieran un perfil securitario, que volverá el estado de ánimo francés “más autoritario e intolerante”.

Este fue el diálogo con Clarin después de la masacre de Niza, que ha dejado 84 muertos y 50 más entre la vida y la muerte.

 

-¿Usted cree que esto ha cambiado para siempre el modo de vivir en Francia, el modo de comportarse, de socializar unos con otros?

-Hay un problema global. Hemos entrado a escala internacional. Pero, sobre todo, nosotros, que estamos a la orilla del campo de batalla, hemos entrado en una nueva época. Porque estamos en guerra, tal y como lo dice el Presidente de la República Francesa. Pero no estamos en una guerra clásica, ni una guerra conocida, de las que conocemos los métodos hasta la fecha. Es una guerra nueva. No tenemos las herramientas para afrontarla. Pero, al mismo tiempo, no tenemos las llaves de las coordenadas principales. Es una guerra en contra de un enemigo invisible. En contra de algo que no es un ejército, ni propiamente dicho, un Estado. Una guerra fundamentalmente en contra de una idea. Una idea que es la idea según la cual a los bombardeos, a la destrucción de Oriente Medio, a la destrucción de Irak, a los bombardeos franceses y occidentales en Siria, Irak, Libia, Mali y en otros lugares, deben corresponder bombardeos de parte de los adversarios, en el territorio francés y europeo en general. Con lo cual, estamos en la situación en la que los civiles han desaparecido. No existen en el discurso del Estado Islámico, de los terroristas, de los yihadistas. Tampoco en realidad, existen en el discurso de las potencias, que han bombardeado y destrozado Irak. Que siguen bombardeando hoy, sin objetivo claro, sin un plazo determinado, en Oriente Medio. Estamos entonces en una situación absolutamente nueva.

-¿Pero cómo puede seguir?. ¿Usted cree que Francia está capacitada para continuar con esta guerra, que el ejército francés tiene los medios para hacerlo?

-Claro que no. Es una guerra que no se puede ganar así. Es una guerra perdida así. Francia está interviniendo y ha intervenido estos últimos siete años en cinco países. El país está en guerra en cinco frentes. No sabemos por qué. En República Centroafricana, en Mali, en Libia, en Siria y en Irak y en esos países, los objetivos son diferentes. Los objetivos para Mali y Central Africa son la estabilización del gobierno y la creación de una zona de seguridad.Pero es una creación que significa la presencia permanente de las fuerzas francesas ahí. ¿Pero por qué ha tenido éxito en Mali y en la República Centroafricana?. Porque el ejército francés se fue ahí. Está en el terreno, en el desierto. ¿Y por qué las cosas no funcionan de la misma manera en Siria y en Irak? Porque el ejército francés no está ahí y no puede ir. Porque ahí se trata de otra guerra. Se trata de gente armada y la legitimidad de la intervención francesa es diferente. En Mali y en República Centroafricana es la defensa del viejo Imperio Colonial -a mi parecer, legítimo- frente a los integristas. Porque se sabe efectivamente que si Mali cae, toda la región va a sufrir las consecuencias por supuesto. En este caso hay que apoyar.

-¿Y en Siria?

-¿Pero en Siria qué hacemos? ¿Por qué Francia bombardea en Irak?. Los Estados Unidos han dejado de bombardear. ¿Por qué Francia va ahí?. El Estado Islámico… ¿Quién ha creado el Estado Islámico?. Lo ha creado Estados Unidos, destrozando al ejército de Saddam Hussein, destrozando al estado iraquí. Es un cáncer que hemos creado ahí y ahora, estamos en situación de metástasis del cáncer. Una metástasis en toda la región.

-¿Usted cree que Francia obligatoriamente va a tener que cambiar su estrategia, después de tres atentados masivos?

-Pero, ¿qué estrategia puede tener Francia? Esa es la cuestión. Hay dos cuestiones. La primera es «vamos a tener para la eternidad ese tipo de batalla». Después de París, después de Bruselas, después de Niza, ¿cuál es la próxima ciudad? ¿Dónde van a atacar? Y lo vamos a sufrir eternamente. Segunda cuestión: bombardear e intervenir ahí. ¿Cuáles son los objetivos? ¿Qué método estamos utilizando, por qué? Fundamentalmente, la única posibilidad de cambiar las coordenadas de la situación ya la conocemos. Hay dos elementos centrales: primero, intervenir militarmente en el terreno ahí. Organizando -lo hemos dicho mil veces- una coalición internacional, integrando a fuerzas de los países árabes, de los países musulmanes. Hacer de esa guerra en contra de ISIS, no una guerra de Occidente frente a unos locos que se declaman del Islam, sino del universo de la comunidad internacional, frente a un foco de pestilencia, a un foco criminal, que está fomentando la destrucción por doquier. Francia eso no lo puede hacer sola.

– ¿Quién va a poner las botas en el terreno? Y en segundo lugar, una guerra como esta, es una guerra también de mentes,de idearios. ¿Se puede hacer sin los musulmanes, se puede hacer sin que ellos apoyen esto?

-Es exactamente lo que estoy diciendo, estamos de acuerdo. Primero, intervenir en el terreno con fuerzas árabes y musulmanes también. Es decir que, en vez de vender -como lo hace Francia- aviones, armas a Egipto, a Arabia Saudita, a Qatar, que son responsable de la difusión y de la expansión del integrismo salafista ultra fundamentalista y conservador en la región. En vez de vender eso, exigir la participación de estos países en la batalla, en el terreno y lo pueden hacer.

-Se necesita también una participación de la sociedad musulmana. Las guerras no se ganan solamente con los militares, ¿no?

-Espera. No vamos a mezclar todo. Se trata de un ejército que está en el norte de Siria, que está en el noroeste y el sur de Irak y ahí es un campo de batalla. Hay 7 millones de personas desplazadas dentro de Siria. Hay 5 millones que han salido del país. Tenemos que crear corredores humanitarios para defender estas poblaciones e intervenir militarmente en los focos militares de los terroristas. Ese es el primer objetivo. No es una guerra en contra de las poblaciones. En este tipo de guerra no podemos mandar a civiles, hay que mandar militares. Ese es el primer punto. El segundo punto, porque una intervención únicamente militar no va a solucionar nada. La respuesta del ISIS es muy conocida. Frente a un ejército movilizado van a huir y se van a difundir, como Al Qaeda, en todas partes y organizar atentados. El segundo elemento clave es reconstruir los Estados de la región. Reconstruir Irak, imponer a la mayoría shiita un sistema federal democrático porque es co-responsable del nacimiento del ISIS. Imponer a esa comunidad y por lo tanto, también a Irán, para que Irán influya sobre esa gente a aceptar un sistema federal democrático, tal y como existe en Líbano, por ejemplo. Compartir el poder con los sunitas y organizar un Estado democrático, con una ayuda internacional, a la altura de la destrucción por parte de los Estados Unidos, de Irak.

-¿Quien es el ISIS hoy?. Son todos salafistas?

-¿Usted sabe que actualmente, la cúpula de los oficiales del ISIS, mayoritariamente, son antiguos oficiales del ejército de Saddam Hussein? Que no creen en nada en el Islam, no es su problema el Islam. Pero que utilizan esa concepción fanática para convertir a jóvenes sin cultura, idiotas, incultos y para imponerles el fanatismo a la guerra. Porque su objetivo es vengar la destrucción de Irak, vengar la destrucción de la nación iraquí. En este sentido tenemos una responsabilidad. ¿Y qué hacen los Estados Unidos en esta situación? Están mirando desde lejos. Contribuyen a bombardear y, de vez en cuando, mandan un drone para matar a un dirigente terrorista, y te dicen «estamos actuando». Entonces es un problema que no es de Francia. Francia ha cometido -en mi opinión- un error, interviniendo ahí sin tener objetivos claros. Primero hay que definir los objetivos y segundo, hay que hacerlo desde el Consejo de Seguridad. Francia está en el Consejo de Seguridad. Debe pedir una reunión al Consejo de Seguridad y la organización de una intervención internacional militar para acabar con esta lacra. Y al mismo tiempo, eso no se puede hacer si no damos una suerte a las poblaciones de esta región. La semana pasada, un atentado en Bagdad dejó 200 muertos. ¿Hemos hablado de estos 200 muertos? Hemos hablado 5 minutos en los periódicos, las informaciones con imágenes en la televisión de 200 muertos y pasamos a otra cosa. Pero ahora, evidentemente, nosotros con 83 muertos -una tragedia enorme- vamos a hablar de eso durante dos días, tres semanas y pasaremos a otra cosa también. Hay una irresponsabilidad de las élites políticas, que es dramática en esta situación.

-¿Cómo cree usted que frente a esto va a reaccionar la sociedad francesa?

-¿Pero qué puede hacer la sociedad francesa? ¿Cómo va a reaccionar? Hay que ver cuál es el alcance de este tipo de concertación. La sociedad francesa se va a rebelar en contra de quién? ¿En contra de los musulmanes? Los musulmanes están condenando eso. Todos, sin excepción. No hay uno que acepta, porque dentro de los 84 muertos hay musulmanes.

-La primera víctima fue una señora musulmana , madre de 7 hijos.

-Por supuesto. Entonces no estamos en un problema de enfrentamiento. Ellos, los integristas quieren que sea eso. Quieren que la comunidad musulmana se levante en contra del resto de la sociedad francesa. Pero eso nunca va a ocurrir, porque son franceses. Quieren pagar el precio de la sangre.

-¿Usted cree que el presidente Hollande y el primer ministro Manuel Valls están a la altura de este desafío, para conducir?

-Mi respuesta es rotunda. Lo siento, lo digo. ¡Digo que no! Los conozco. Ni uno ni el otro están a la altura de la situación actual, porque la estrategia que han elegido, en mi opinión, es errónea. Es una estrategia sin objetivo y los medios utilizados no son adecuados. Necesarios pero no adecuados.

-¿Cómo cree usted que va a influir todo esto en la próxima la campaña electoral y especialmente, en el movimiento de Marine Le Pen y el Frente Nacional?

-Eso va a influenciar la campaña electoral. No es que va a permitir a Marine Le Pen conseguir más votos, sino que los candidatos de la derecha y de la izquierda todos van a adoptar un perfil de ultra defensa de la seguridad. Eso va a contribuir a orientar la opinión pública francesa hacia un estado de ánimo mucho más autoritario y mucho más intolerante.

-Qué panorama…

-Sí, porque estas «élites» -la palabra élite tenía algo de noble, que no corresponde en mi opinión a esta gente-, esos grupos dirigentes, no tienen fundamentalmente ahora, interés que la gente tome verdaderamente conciencia de lo que está pasando. Porque ellos conllevan una responsabilidad en esta situación.

Fuente: Clarin.com

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