Emotiva culminación del Sefer Tora en Tucumán

En el año del bicentenario, una jornada histórica para la comunidad judía argentina se vivió ayer sábado en la Casa Histórica de Tucumán, donde cerca de 1.500 miembros de la comunidad abarrotaron el patio de la casa de la Independencia para celebrar la finalización del Sefer Tora Federa, el cual se comenzó a escribir en mayo pasado y atravesó 22 provincias, gracias al esfuerzo de 1.800 colaboradores y la coordinación de la Kehila de Tucumán.

El acto contó con la presencia del gobernador de Tucumán, Juan Luis Manzur; el embajador de Israel, Ilan Sztulman; Naomi Meyer, viuda del rabino Marshall Meyer; y dirigentes y rabinos del movimiento conservador.

Visiblemente conmovido por el contexto, Szulman narró que el año pasado, mientras se desempeñaba en la embajada israelí de Washington, recibió el llamado de Manzur y del rabino de la Kehilá de Tucumán, Salomón «Salo» Nussbaum, para contarle de la idea, con lo que se comprometió a que la primer salida de Buenos Aires como embajador israelí en la Argentina, sería para celebrar este evento.

«Este es un acontecimiento muy importante y emocionante, un puente entre la comunidad judía, la Argentina, y el Estado de Israel. Esta es una comunidad que mantiene alto su judaísmo y su argentinidad» afirmó.

A su turno el gobernador Manzur brindó una agradecimiento a todos los presentes, dando cuenta de que se estaba haciendo realidad un largo sueño. «Desde que esto comenzó fue todo alegría, estoy muy feliz, cada vez me involucre más en este proyecto, y no dejo de preguntarle a «Salo» sobre la Tora. Estoy muy agradecido por haber podido participar de este proceso, del que tome con el tiempo tome verdadera dimensión de su trascendencia. Así que en el marco del bicentenario, la comunidad nos regala lo más sagrado, que es este Sefer Tora. Es un acontecimiento único, irrepetible, histórico, que deja un nuevo tesoro para todos los judíos y para todos los argentinos. Espero que quienes llegaron de otras provincias, no aguarden otros cien años para volver a visitarnos, sepan que aquí y en mi casa familiar serán bien recibidos».

Luego, el sofer Sebastián Grimberg terminó de escribir el Sefer con la colaboración de los más distinguidos asistentes, desatando el júbilo tras el toque del Shofar.

La Tora fue conducida por las calles de Tucumán, seguida por dos mil asistentes, hasta llegar a la sede de la Kehilá Tucumán, donde luego de entonarse el himno nacional y el Haatikva, continuó el festejo con bailes folklóricos y cientos de abrazos.

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