Agustín Zbar: «Para cerrar la herida de la dictadura militar hay que empezar a contar la verdad completa»

En el acto-homenaje que se le realizó al exfiscal del Juicio a las Juntas, Dr. Julio César Strassera, a dos años de su fallecimiento, estuvo presente el Dr. Agustín Zbar, quien fue parte del grupo de asesores del expresidente radical, Raúl Alfonsín.

Agustín Zbar nació el 15 de julio de 1962 y se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1988, en ese mismo año se recibió de Procurador en la Universidad ya mencionada. También tiene un Magister en Derecho en la Universidad de Hardvard. Entre los cargos gubernamentales en los que se desempeñó se destacó como Legislador de la Ciudad de Buenos Aires (1997-2000) y diputado nacional en 2005.  El último cargo público en el que estuvo fue como Secretario Legal, Técnico e Institucional de la Auditoría General de la Nación entre 2007 y 2009. En lo que respecta a la dirigencia comunitaria  fue parte de la comisión directiva de la DAIA en el período 2003-2005, miembro fundador de la Fundación Universitaria Hillel Argentina, e integró la Asamblea de Representantes de la AMIA en el 2004, y desde el 2008 fue secretario de Asuntos Jurídicos a cargo del seguimiento de la causa del atentado a la mutual. 

Luego del acto, la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS dialogó con Zbar, quien relató cómo era el fiscal Strassera y además se refirió a cuál debe ser la política de derechos humanos que se debe instalar en la sociedad Argentina para que se comience a cerrar la herida de la dictadura militar.

– ¿Dónde lo conoció al Dr. Strassera?

– Yo trabajé en el equipo de Carlos Nino y Jaime Malamud Goti que eran los asesores legales del expresidente Raúl Alfonsín. Ellos estaban encargados de la política de derechos humanos y los juicios de lesa humanidad. Yo en ese momento era un junior dentro de ese cuerpo de asesores del Poder Ejecutivo, y  nos tocaba interactuar con la fiscalía, con la CONADEP y con los jueces que llevaron adelante los Juicios a las Juntas.

– ¿Cómo era el fiscal Strassera?

– Era una persona muy apasionada, cálida y activa, tal como dijo Fernández Meijide: «era una persona que caminaba por las paredes». Fumaba mucho, pero al mismo tiempo le transmitía una enorme intensidad a las personas que estaban junto a él. Las conversaciones con Strassera era muy interesantes dado que al mínimo disenso generaba una catarata de argumentos, réplicas y de discusiones interminables. Él tenía la deferencia, incluso, de hablar con un junior, como era mi caso en ese momento tenía 24 o 25 años,y te explicaba, debatía y contestaba inquietudes que yo podía traer en aras del trabajo que yo realizaba en el equipo.

– Pasaron más de 30 años de la dictadura militar, pero en términos de años todavía se encuentra muy vivo el recuerdo. ¿Cómo hay que instalar una política de derechos humanos que sirva para cerrar esa herida?

– Para comenzar a cerrar la herida hay que empezar sobre la base de contar la verdad completa, que es lo que se está haciendo en este momento, aquí en el Archivo Nacional de la Memoria . Es la tendencia que se está instalando más y más en las opiniones críticas del país. Tenemos que entender que hubo una sociedad atrapada en un espiral de violencia; no hubo un solo sector que generó violencia contra un solo sector, sino que la sociedad quedó encerrada en círculos violentos que cada vez se hacían más complejos y que derivaron en la dictadura. Pero eso fue una consecuencia de procesos históricos que es necesario que la sociedad comprenda. En buena medida, el Juicio a las Juntas y el esfuerzo del expresidente Alfonsín, en la restauración de la democracia, fue entender que si bien había habido atrocidades inimaginables para la mayoría del pueblo argentino que desplegó el terrorismo de Estado, también hubo sectores civiles que recurrieron a la violencia durante la democracia y que no puede ser reivindicados, eso también debe ser condenado. Por supuesto que hay niveles de responsabilidades, pero eso no quiere decir que es válido imponer el terror como una metodología política, eso debe ser fuertemente condenado en cualquier circunstancia donde ocurra.

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here