Pablo Soskin: «La cuota única social que se implementa en Paraná es algo inédito en las Kehilot de todo el mundo»

La Cadena Judía de Información Vis á Vis viajó a la ciudad de Paraná en la provincia de Entre Ríos y entrevistó a Pablo Soskin, presidente de la Asociación Israelita de Paraná desde 2010 y lider comunitario de la Kehilá, quien habló sobre el sistema inédito implementado en esa institución sobre la cuota única social que incluye absolutamente todo lo que tenga que ver con la vida comunitaria y que incluso han llegado a la Argentina desde Estados Unidos para estudiar el sistema.
En relación con la dirigencia comunitaria y los últimos sucesos (elecciones en AMIA y grieta dirigencial, por ejemplo), se mostró en disgusto con Buenos Aires: «Nos está dejando muy mal a las comunidades del interior».
A su vez, explicó el motivo de renuncia a la FEDECC (Federación de Comunidades del Judaísmo Conservador) y de sus sueños como dirigente.

  • ¿Cómo está la Kehilá de Paraná?

La Kehilá tiene muchos matices. Es muy sólida, tiene un  sistema que es muy propio de Paraná, es un sistema que si bien es económico, tiene que ver mucho con lo social y el tema de cuota única social.

  • ¿Qué significa la cuota única social?

Es una decisión histórica de la Kehilá. La gente debe pagar una cuota acorde a su situación económica y social que nadie debía quedar afuera, por lo cual aquellos que más tenían debían sostener de alguna manera a los que menos tenían y a la comunidad. Eso permitió no sólo que los que más tengan colaboren sino que los que menos tengan no se vayan por cuestiones económicas. Por otra parte, el hecho de la cuota única hace que puedas gozar de todos los derechos comunitarios, es decir es una de las pocas Kehilot en el mundo que no vive por el cementerio, porque el servicio de cementerio no se paga aparte.

  • ¿Es decir que si vos pagás una cuota social a la Kehilá, ya tenes pago el Bar Mitzvá, el casamiento y también el cementerio?

Por supuesto. Cuando celebramos los 100 años de la Kehilá, en el discurso dijimos que ‘estamos orgullosos porque la Kehilá decidió vivir de la gente viva y no de los muertos’, aludiendo a la cuota única. Habitualmente se hacen cuentas a ver cuánta gente muere para ver el presupuesto de cada Kehilot y yo creo que las cuentas hay que hacerlas con los vivos, no con los muertos. No aceptamos que aparte del dolor por la pérdida del ser querido tengamos que pactar el pago, es una cuestión insensible, dura y fría. Efectivamente, como socio tenés derecho a todo lo que quieras hacer en la comunidad (aparte del templo, actividades sociales, actividades en el camping, pileta, etc.)

Gustavo Szpigiel Director de Vis a Vis junto a Pablo Soskin

 

  • ¿Hay dirigentes jóvenes que puede asegurar continuidad en la Kehilá?

Hay que proyectarlo, hoy se abrió el mundo, hay otras líneas, la gente viaja, conoce y ser dirigente no es la meta. Hace cuatro años entramos en un proyecto que trajo la Organización Sionista Mundial (OSM) en el que una familia de Israel viene a vivir a la Kehilá, a instalarse como familia y la idea fue trabajar muy fuerte con las Tnuot, en la educación no formal y que esos chicos vayan creando semillero para un futuro. Seguramente los resultados los vamos a ver tal vez a 10 años, pero de alguna forma había que revertir el proceso de falta de dirigentes. Para darte un caso concreto, el presidente que estuvo en la etapa anterior tiene 70 años, yo tengo 47, hubo más de 20 años en el medio en los que no apareció un dirigente, de gente que no estuvo activando en la comunidad. Yo creo que hoy la brecha se va a acortar, y si seguimos trabajando en el mismo proyecto se va a ir achicando cada vez más.

  • ¿Por qué renunciaron a la FEDECC?

Fue una cuestión netamente política. Fue por un tema que tiene que ver con la elección de delegados para el Congreso Sionista Mundial donde la FEDECC intervino en esa instancia por un movimiento político que no era acorde y entendimos que eso no conciliaba con nuestra postura. Nos puso en una situación muy complicada con una Kehilá hermana. Nosotros creemos que la política sionista no tiene nada que ver con la política de la Kehilot y nada que ver con la política religiosa. Hay que separar las aguas, el que está en el campo religioso no tiene que meterse en el campo sionista ni en el campo kehilatí. La movida que hicieron los dirigentes que estaban en la FEDECC pudieron haber quebrado la relación entre dos kehilot hermanas, eso motivó una renuncia pero como un motivo de queja. Seguimos siendo una Kehilá conservadora, estamos con el seminario rabínico, pero dijimos no, mientras siga esta línea de que una institución que tiene un fin religioso se meta en otro que no es donde tiene que meterse, nosotros no vamos a estar.

  • ¿Cómo ves la política comunitaria y lo que está sucediendo en Buenos Aires?

Buenos Aires nos está dejando muy mal a las Kehilot del interior, a la Kehilá Argentina, a la comunidad judía Argentina. La gente se puede confundir pensando que la comunidad judía argentina es AMIA, y no. AMIA es la Kehilá de Buenos Aires, es la más representativa y obviamente la mirada está puesta ahí. Cuando fueron los 100 años de la Kehilá de Paraná (2012) invitamos a todos los dirigentes de las instituciones centrales y en un momento dado se hizo el “freilaj” (scher) y bailamos todos juntos. Al otro día les dije a esos dirigentes (de AMIA y DAIA, entre otros) ‘qué lástima que todos los judíos no hacemos como en el freilaj que nos abrazamos todos y bailamos al mismo compás’.
Este debería ser el Leiv Motiv de la comunidad. Está bueno tener una elección, pelear por ganarla y que la gente quiera participar, lo que no está bueno es que eso sea a costa de perder valores y principios en esas contiendas. Con respeto, una elección es lo mejor que le puede pasar a una Kehilá, ahora en la forma que se llevó a cabo rompe todo.

  • ¿Cuál es tu sueño, Pablo?

En principio lo que uno hace es educar a través de las acciones. Con respecto a mis hijos, mi idea es que ellos sigan mis pasos, por lo menos en lo comunitario. A ellos les enseño todo el día que su segunda casa es la comunidad, que aunque uno no lo vea, nos formó, nos dio, nos entregó tanto que lo único que hay que hacer es devolverle un poquito de lo mucho que nos dio. Yo siento que mi comunidad me ha forjado en todos los aspectos y yo no sería quien soy si no fuera por mi comunidad. Y a nivel personal, lo que uno busca es mantener los valores por los cuales fui educado: el judaísmo, el sionismo, mis creencias, mis ideales y tratar de ayudar desde mi lugar a generar una sociedad mejor, más justa y que aportemos nuestro granito de arena en todo lo que tenga que ver con la parte judaica, sionista, y lograr salir de la estigmatización que la gente tiene del judío desde mucho tiempo atrás. Esa es mi aspiración como dirigente.

 

La Asociación Israelita de Paraná es la institución centralizada que nuclea en forma organizada a la comunidad de esa ciudad, ella cobija a todas las entidades que desarrollan distintas funciones comunitarias, como ser: el Centro Juventud Sionista; la Escuela Hebrea “Martín Buber”; OSFA Regional Alef; y DAIA.

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