Lanzan campaña para devolver los objetos personales de las víctimas del Holocausto

De los tres mil objetos que todavía conserva el ITS, un pequeño número pertenecía a judíos, por la razón de que generalmente los judíos eran enviados a campos de exterminio y sus posesiones eran enajenadas inmediatamente por los nazis.

El Servicio Internacional de Búsqueda (ITS por sus siglas en inglés) es un archivo masivo que contiene una cantidad asombrosa de materiales y artículos que pertenecieron a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte recolectada por las fuerzas aliadas cuando liberaron Europa, comenzando en 1943.

Localizado en Bad Arolsen, Alemania, el ITS es un complejo de seis edificios llenos de alrededor de 30 millones documentos originales relacionados con los destinos de 17,5 millones de víctimas de la persecución nazi. Desde la guerra, y especialmente en sus consecuencias inmediatas, el objetivo principal de la institución ha sido rastrear el destino de estas personas.

Muchos de los artículos fueron recolectados por la Gestapo nazi en Hamburgo, o en los campos de concentración de Neuengamme, Dachau y Bergen-Belsen. En 1963, el gobierno alemán transfirió unos 4 mil 500 sobres que contenían estos artículos al ITS de varias organizaciones de restitución que estaban cerrando. Entre 1963 y 2015, aproximadamente 1,500 artículos se devolvieron directamente a los propietarios o se entregaron a sociedades de la Cruz Roja.

Gracias a una nueva campaña llamada #StolenMemory del ITS para restaurar los casi 3 mil artículosa sus legítimos propietarios (principalmente a los miembros de la familia en este momento), se espera que cada vez más salgan más artículos de los depósitos de la institución hacia los herederos de sus dueños originales.

La campaña se lanzó en el Día Internacional de Rememoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto el pasado 27 de enero con la colocación de carteles de gran formato en el perímetro exterior de la sede de la UNESCO en París. Cada póster presenta un efecto personal confiscado, como un reloj, un anillo de bodas, una pluma o peine, y cualquier información que ITS haya podido encontrar sobre su propietario original y sobre su destino.

Entre los objetos que se exhiben en la campaña están los siguientes:

Un reloj de bolsillo perteneciente a Daniel Schwartz, nacido en Budapest en 1901. Fue encarcelado en Neuengamme en noviembre de 1944 y murió en un campo de concentración en Bremen el 17 de marzo de 1945.

Un anillo de bodas perteneciente a Antal Grünfeld. Nacido en 1899, vivió en Budapest. Fue encarcelado en Neuengamme y liberado por las tropas británicas. ITS lo rastreó hasta los campos de refugiados en Hannover y Gröpelingen, pero después de eso el sendero se le perdió el rastro.

Un reloj y anillo de bodas perteneciente a István Züsz. Nació en Budapest en 1900, era carpintero y fue deportado a Neuengamme en noviembre de 1944. ITS tiene su certificado de defunción, que indica que murió en un campo en Hamburgo el 13 de marzo de 1945.

Un reloj de bolsillo perteneciente a Ernö Gottlieb, nacido en Klenovec, Hungría (más tarde Checoslovaquia) en 1897. Contador de Budapest, fue deportado al subcampo de NeuengammeWilhemshaven, donde murió el 25 de marzo de 1945. Su tumba está en Wilhelmshaven.

La esperanza es que los transeúntes reconozcan un nombre en un póster, o se sientan estimulados por la información específica provista, y ayuden al ITS a encontrar el dueño del objeto representado. Su plan es llevar versiones personalizadas de los carteles a diferentes países, y lanzar un sitio web dedicado a #StolenMemory durante esta primavera.

“Ya tenemos solicitudes de Polonia y Grecia para traer versiones personalizadas a esos países, y estamos obteniendo una exposición mediática significativa en Francia y en otros lugares sobre el proyecto”, dijo la directora de ITS, Floriane Hohenberg, al portal israelí The Times of Israel.

De los 3 mil objetos que todavía conserva el ITS, un pequeño número pertenecía a judíos, por la razón de que generalmente los judíos eran enviados a campos de exterminio y sus posesiones eran enajenadas inmediatamente por los nazis.

Aunque los nazis intentaron destruir gran parte de lo que robaron a los prisioneros en los campos de concentración alemanes cuando los aliados se acercaban, no tuvieron un éxito total.

 

Vía Times of Israel / Enlace Judío

DEJAR UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here