La imperdible historia del bioquímico judío argentino que lucha contra la ceguera en África

Pablo Goldsmith es un bioquímico, farmacéutico y virólogo argentino especialista en enfermedades tropicales, voluntario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los países más pobres del Planeta.

Goldsmith trabajó casi 40 años en Francia en Hospitales públicos como investigador en laboratorios clínicos  desarrollando tecnología para diagnósticos. A la par trabajó como voluntario en la OMS donde inició proyectos contra la ceguera invitado como experto, después en la agencia de medicamentos francés, donde visitó lugares como Guinea, Pakistán, Camerún, y la frontera de Chad con Nigeria.

Fue contactado por la Diáspora de Guinea Visau para apoyarlos con el tracoma, infección que se manifiesta inicialmente como una conjuntivitis, pero que sin tratamiento produce una grave irritación en los párpados, ulceraciones oculares y cicatrices que pueden conducir a la ceguera.

Gracias a la tarea denodada de este argentino, la cifra de casos de tracoma en el lugar se redujo a casi un 80%, según una evaluación realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Salud del lugar.

“Guinea Visau es un país muy interesante porque es una colonia portuguesa, un pueblo muy dulce con una especie de dejo de Brasil pero con una delicadeza africana, que se independizó con ayuda de Cuba, pero se bombardearon todas las oficinas eléctricas, los portugueses se fueron, nadie invirtió un centavo y es gente que hace más de 25 años vive sin luz . Es a partir de ahí cuando debemos de ver qué se puede hacer cuando el Estado es incapaz de proporcionar electricidad a los hospitales”, afirma el también psicólogo.

“En ese contexto la medicina tiene muy poca viabilidad, puesto que en en la zona sólo existe un hospital electrificado. Con el Ministerio hicimos una misión de ir a ver 14 centros. Con cirujanos de Oftalmólogos sin Fronteras fotografiamos y vimos con lo que disponen y desgraciadamente de esos 14 centros hicimos cero actas médicas. Significa que en ningún lado había un enchufe que tuviera luz. Entonces, es imposible ayudarlos, si el Estado no provee electricidad es muy difícil hacer algo,asegura.

Goldsmith organiza en este momento un proyecto para operar a 1000 personas ciegas de cataratasque podrían recuperar la vista para el mes de mayo.

 

Vía La Nación / Enlace Judío

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