Se inauguró «El Muro de la Memoria» en el edificio de la AMIA

Con la presencia del Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires Enrique Avogadro, quien se mostró conmovido en la inauguración  «El Muro de la Memoria»  sobre una de las paredes laterales del edificio antiguo del que sólo se conservan dos columnas, que fueron la fuente de inspiración para la creación de la obra realizada por Martín Ron, que se inauguró este viernes 29 de junio a las 9:53, hora exacta en la que se produjo el atentado.

Con la curaduría y coordinación general de Elio Kapszuk, director del Espacio de Arte AMIA, quien llevó adelante la presentación; la obra buscó, en principio, volver a hacer visibles las marcas del viejo edificio de la institución que permanecieron tras la destrucción, y poder resignificarlas y ponerlas en valor a partir del arte urbano (“street art”) o callejero. En nombre de los familiares de víctimas de la Amia habló Sofía Guterman (mamá de Andrea)  quien agradeció al creador de los dos murales. También hizo referencia a la falta de justicia y que a través del arte es una forma de mantener viva la memoria de lo que sucedió el 18 de julio de 1994. Estaba presente tambien Mario Averbuch ( papá de Yanina)

“El Muro de la Memoria representa un nuevo homenaje permanente a las víctimas del atentado del 18 de julio”, destaca Agustín Zbar, presidente de AMIA. “Se trata de una obra, de enormes proporciones, que la institución decidió realizar ante un nuevo aniversario del ataque terrorista. Por sus dimensiones, el mural se puede ver en su totalidad desde el exterior. Su mensaje traspasa las paredes de nuestro edificio. Es una creación que compartimos con toda la sociedad, porque –como decimos siempre– el atentado nos sucedió y atravesó a todos”, concluye Zbar.

“Las columnas sobre las que se creó el mural son la única memoria arquitectónica que se conserva del viejo edificio”, advierte Kapszuk. “Precisamente, en la obra de Ron esas dos líneas paralelas, o mochetas, dan forma a una escalera, que motiva diferentes interpretaciones. Una de ellas es que esas columnas, que resistieron al peor ataque terrorista que sufrió el país, sostienen el reclamo de justicia”, explica.

La obra de Ron también simboliza la conexión de la vida terrenal con la vida espiritual. Esta asociación remite, a su vez, al llamado “Sueño de Jacob”, un pasaje del libro “Génesis” que refiere a la unión entre el Cielo y la Tierra.

El mural alude también a las manifestaciones por el pedido de justicia, que se realizan cada 18 de julio, en el acto central frente a la sede de la AMIA. En la obra aparecen rostros de personas cuyas vidas fueron injustamente arrebatadas. “Recordar se vuelve un deber imperioso porque invocar a quienes hoy no están es la única manera posible de traerlos al tiempo presente”, retoma Kapszuk. “En tiempos de impunidad, el ejercicio de la memoria tanto individual como colectiva, debe estar directamente asociado al reclamo de justicia. Y esta dimensión está reflejada también en El Muro de la Memoria”, indica.

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