La comunidad zoom. Por Gustavo Szpigiel

Comunidad zoom Gustavo Szpigiel
Comunidad zoom Gustavo Szpigiel

Durante la pandemia por el coronavirus, el valor de las plataformas que permiten las videollamadas y conferencias virtuales se disparó. Casi la mitad de la población mundial realiza algún tipo de cuarentena y eso provoca que los usuarios conviertan estas aplicaciones en uno de sus consumos primordiales.

Ya sea para comunicarse con amigos y familiares o para trabajar, las personas las utilizan diariamente y generan un aumento en los ingresos de las compañías que las diseñaron.

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El ejemplo más claro es Zoom, creada en 2011 por Eric Yuan. Antes que iniciara la cuarentena en los distintos países del mundo, la empresa promediaba un total de 10 millones de usuarios. En la actualidad cuenta con 300 millones y la compañía pasó de valer 16 mil millones de dólares a más de 40 mil millones.

Es indudable que Yuan tendrá que agradecer a la comunidad judía argentina el enorme crecimiento de su patrimonio.

Hace exactamente 90 días que comenzó la cuarentena obligatoria/estricta/flexibilizada y de fase 1-2 y 3 en la Argentina, y son innumerables los zoom realizados solamente en la comunidad judía. Todo es zoom.

Los dirigentes de las instituciones están fanatizados. Es como que encontraron una herramienta que no sabían que existía, que vale millones de dólares y necesitan amortizarla usándola muchas veces en el día para que el costo no sea muy alto.

De repente vemos flyers en el que se anuncia que habrá un Zoom de un dirigente analizando “Poco Ortodoxa”, otro “el coronavirus en la comunidad”, la historia de una personalidad deportiva, política o cultural y el mérito realizado a través de su vida como para ser protagonista de un zoom. Y si no, nos cuentan su vida. Qué hizo en Pesaj y con quién piensa pasar Rosh Hashaná.

Todo esto sin entrar en detalle en las escuelas, ya que es obligatoria la educación a distancia. Otro aporte más de la comunidad a los bolsillos de Yuan.

Uno de los problemas que nunca se pudo resolver en la dirigencia judía argentina y sus instituciones es el de organizar eventos, reuniones o actividades, el mismo día, a la misma hora y con los mismos invitados. En Zoom se agrava. Hay convocatorias el mismo día, a la misma hora y muchas veces ¡hasta el mismo tema!

No sé realmente si habrá vuelta a la “normalidad” o esta ya es la normalidad. Como toda novedad, habrá que adaptarse y seguramente nos acostumbraremos. Si la pandemia se extiende como dicen, por tres meses más, lo que es seguro es que el amigo Yuan seguirá incrementando su patrimonio. En gran parte, gracias a la comunidad judía argentina. La nueva comunidad zoom.

Gustavo Szpigiel  Director de Vis a Vis

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