Desmuteados, el libro de Valeria Sol Groisman

Desmuteados, el libro de Valeria Sol Groisman

La periodista y licenciada en Comunicación Valeria Sol Groisman, coautora de Más que un cuerpo y El método No Dieta, se pregunta en su nuevo libro por qué las opiniones y las creencias se escuchan más fuerte que los hechos o que la evidencia científica disponible.

“No da todo lo mismo –advierte– porque la mayoría de las veces la información se mueve arrastrada por intereses diversos. Es hora de que abramos los ojos y despabilemos nuestra mirada crítica. Estamos a tiempo de escapar de la cacofonía comunicacional para recuperar la confianza en la información”.Groisman, quien además es la Secretaria de Cultura de la Sociedad Hebraica Argentina, le expresó a Vis á Vis que, «En tiempos de pandemia, donde la salud de todos está en riesgo y las fake news circulan más rápido que las noticias chequeadas, ejercitar el espíritu crítico me parece una misión imprescindible. Justamente lo que busca este libro es acercar ideas para que no caigamos en las garras de la desinformación. Porque, si aprendemos a sortear la infoxicación y le dedicamos tiempo y análisis a la tarea de informarnos, todos podemos reconocer la información que vale la pena: aquella basada en datos, evidencia científica y hechos comprobables». 

“Valeria Sol Groisman tiene una voz que no se silencia aunque alguien ´la mutee´. Nos propone horizontes, miradas, perspectivas con fundamento para que podamos llevar adelante la acción valiente de elegir mejor. En lugar de hablar de más, alguien nos ofrece la posibilidad de que, por propia voluntad, retomemos la buena costumbre de escuchar al otro. Una escucha activa es el único modo de poder discernir, y elegir nuestro propio camino de opinión. Separar la paja de las fake news del trigo de la opinión con conocimiento de causa y solvencia”, dice Marian Sánchez Carniglia, docente y autora de Entrenamiento para áurigas con método propio de Pitching & Storytelling.
Valeria Sol Groisman
Valeria Sol Groisman
Desmuteados 

(en 10 ideas)

1.-La posverdad se puede definir como un clima de época en el que las creencias, las emociones y las opiniones pesan más que los hechos y los datos. La incertidumbre nos lleva a creer en las mentiras que corroboran nuestros prejuicios, que nos mantienen en una zona de confort o que nos permiten permanecer al resguardo de un grupo de pertenencia.  

2.-En la era de la posverdad el pastiche de información al que nos enfrentamos nos propone opiniones que se venden como noticias; creencias que se postulan como verdades; y hechos que se manipulan para convertirse en contenido viralizable.

3.-Las redes sociales muestran “la mejor realidad posible”, una donde la felicidad aparece vinculada a ciertos estilos de vida, determinadas ideas y arquetipos específicos (que en general responden a ideales de belleza, éxito, poder, juventud). Así, la felicidad adquiere un rostro pedagógico capaz de legitimar ciertos modos correctos de vivir y censurar a aquellos que se desvían de lo establecido .

4.-Hoy nuestras creencias están profundamente motivadas por una necesidad de pertenecer. Cuando el credo es parte constitutiva de lo que somos, de nuestra identidad, la creencia puede transformarse en fanatismo. Y el fanatismo es lo opuesto a la libertad. Ryszard Kapuscinski decía que ante el encuentro con el otro siempre hay tres opciones: la guerra, la muralla o el diálogo. El fanático se debate entre la guerra y la muralla; nunca el diálogo.

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5.-Estamos infoxicados, pero nuestra mente tiene una capacidad limitada para procesar información. Participamos de un ecosistema comunicacional multidireccional, caótico, impulsivo, desregulado y desenfrenadamente invasivo. Un ecosistema donde, además, la información y la desinformación se disputan el espacio de lo verosímil. Tal vez, cuando se trate de informarnos, valga más ir a fondo que rastrillar campos infinitos. Como decía Umberto Eco, tal vez debamos recurrir a una solución de guerrilla: atacar a la información desde el lugar de receptores y con un espíritu crítico.

6.-Las redes sociales nos permiten autogestionar nuestra imagen, una que se repite en miles de millones de feeds con mínimas diferencias. Como dice Byung-Chul Han, las redes son el infierno de lo mismo. Allí desnudamos una hiperproducida intimidad a cambio de likes, followers e engagement. Sin dudas, si Narciso viviera sería un influencer.

7.-Cuando existe un público que pone en duda la evidencia científica, los hechos y lo comprobable, entonces resulta más fácil instalar realidades paralelas, teorías conspirativas o creencias disfrazadas de pseudociencia.

8.-En redes sociales donde prima la polarización, los grupos permanecen encerrados en burbujas poco propensas a explotar. Solo escuchamos en los otros nuestra propia voz. Cada tribu defiende su régimen de “verdad”: una verdad que sostiene al poder que la erige y un poder que se sustenta en esas “verdades”.

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9.-Cancelar al que piensa distinto apunta a la negación del otro como un sujeto con  derecho a expresarse. Por eso, hoy no se trata solo de lo que no decimos (de lo que callamos), sino de lo que nos vemos forzados a decir en determinados ámbitos por miedo a ser silenciados o cuestionados o discriminados o excluidos o incluso denunciados. No se trata solo de aquello sobre lo que nos atrevemos a hablar, sino de la exigencia (o la conveniencia) de hablar de determinada manera –incluso con cierto lenguaje— sobre cada asunto, sometidos a la presión de una mayoría masificada que se adjudica el feudo de lo pronunciable, de lo verdadero, de lo justo, de lo posible. La cultura de la cancelación puede generar autocensura, pero sobre todo es un claro indicio de una libertad de expresión endeble. El silencio preserva nuestra seguridad.

10.-El intrusismo profesional (sobre todo en el ámbito de la salud) crece con las redes sociales como plataforma para “practicar” profesiones sin título habilitante y desinformar . La búsqueda de resultados mágicos acelera su expansión. La cantidad de likes y seguidores reemplaza al currículum vitae, y así es como el intrusismo se constituye como una amenaza para la salud. El saber y la experiencia clínica son reemplazados por contenido atractivo y de consumo on the go.

Valeria Sol Groisman- Secretaria de Cultura de la Comisión Directiva de la Sociedad Hebraica Argentina, donde dirige los departamentos de Cultura, Adultos y Adultos Mayores. Es Licenciada en Comunicación, periodista y docente universitaria.

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