Detienen a una israelí en Bielorrusia por llevar los colores de Ucrania en su auto

Irina Kapilova
Irina Kapilova

Una mujer israelí fue detenida en Minsk (Bielorrusia) por colocar cintas con los colores de la bandera de Ucrania en su auto.

Estuvo presa durante 28 días antes de ser deportada a Lituania y ahora es libre de contar su historia.

Irina Kapilova, de 49 años, es una directora de marketing que vivía en Minsk. El segundo día de la invasión rusa, en febrero, pegó en su coche lazos de colores azul y amarillo. Esto no es una violación de ninguna ley de Bielorrusia, y la israelí afirmó que otros conductores respondieron favorablemente cuando vieron los colores de la bandera de Ucrania.

Aunque la mayoría de la población bielorrusa se opone a las acciones de Rusia en Ucrania, el gobierno de Viktor Lukashenko permitió que Rusia utilice su territorio para la guerra.

A principios de mayo la convocaron repentinamente a la comisaría. Le informaron que sospechaban que conducía un vehículo robado. “No hice nada ilegal, así que pensé que me advertirían, o como mucho me pondrían una multa”, expresó a Israel Hayom.

“Pero el detective me dijo, sin pestañear, que hoy un lazo amarillo y azul era como un lazo rojo y blanco [antigubernamental] en 2020. Como no existe tal delito, elaboró un informe sobre un disturbio, totalmente falso, y me envió a una fría celda en la comisaría”, relató Kapilova.

“En una audiencia en internet apareció un agente de policía que supuestamente presenció el suceso. Estaba sentado leyendo los detalles de mi ‘alteración’ en el despacho del detective. Nunca lo había visto antes”, contó.

El juez la condenó a 15 días de prisión en el centro de detención de la calle Okrestina, donde se detiene a los activistas políticos.

“Éramos 18 mujeres en una celda de ocho metros cuadrados, sin sábanas ni suficientes camas. Todas las noches jugábamos al Tetris humano: cómo organizar la habitación para poder dormir sin tener que estar sentadas. Yo, por ejemplo, dormía en un rincón cerca del retrete, en un agujero que sólo estaba separado del resto de la celda por una pared a la altura de los hombros”, explicó.

Además, la mujer israelí afirmó que ella y sus compañeras de celda no recibieron suficientes suministros básicos para su higiene personal.

Cumplidos los 15 días, Kapilova recibió sus pertenencias personales y salió de prisión. Allí la esperaron dos agentes de policía con otro informe en sus manos.

“Eran las 19 hs y el informe ya estaba redactado. Dijeron que yo creé un disturbio a las 21.30 hs de la noche en otro lugar de Minsk. Les dije que de ninguna manera iba a firmarlo, pero me llevaron a la comisaría de todos modos y me retuvieron durante tres días sin juicio, porque incluso el juez exigió que modificaran el informe. Luego lo cambiaron y me enviaron de vuelta a Okrestina”, relató.

Kapilova, por su parte, dijo que su abogado, pareja y familiares estuvieron en contacto con la embajada israelí en Minsk para intentar ayudarla.

“Siempre les decían que llamaran más tarde, o les prometían que les llamarían. Pero en realidad no sé qué se hizo, si es que se hizo algo”, dijo. “El hecho es que nadie me visitó. Compartí con otros ciudadanos extranjeros en la prisión y representantes de sus países los visitaron”.

Ahora, la mujer vive en Lituania, porque el día que salió de la cárcel se le ordenó abandonar Bielorrusia y no volver en cinco años. Esta orden de deportación es ilegal.

Vía Israel Hayom / Israel Noticias

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