El periodista y escritor judío Hernán Dobry dialogó en exclusiva con Vis á Vis en el marco de su nuevo libro, «Los soldados judíos de Malvinas».
El 33% de los soldados argentinos de origen judío que combatieron en la guerra de Malvinas sufrieron diversos niveles de antisemitismo de parte de sus oficiales y suboficiales, que van desde la tortura física hasta la psicológica. El 10% de ellos, incluso, fue estaqueado en medio de los combates.
Esto surge de los testimonios de 39 de los 43 conscriptos y suboficiales judíos que participaron del conflicto bélico y prestaron testimonio en el libro «Los soldados judíos de Malvinas», de Hernán Dobry, que acaba de publicar Ediciones Hebraica
-
¿Cómo surgió la idea de escribir «Los soldados judíos de Malvinas»?
Es una vieja cuenta pendiente que viene a concluir un ciclo que comenzó con la salida de los rabinos de Malvinas en 2012. En ese entonces tenía pensado buscar yo los testimonios de soldados que hubieran combatido en la guerra que me permitieran probar el porqué de de la necesidad de la presencia de rabinos en las islas cuando había tantas carencias por delante como alimentos, armas, abrigo.
Fui a buscar testimonios, una muestra lo suficientemente representativa que me permitiera probar eso, entonces ahí en ese momento encontré 24 testimonios de soldados que habían combatido. Cuando terminó eso con todos los homenajes que se empezaron a hacer a AMIA, a DAIA, Bet El y Hebraica, entre otros, empezaron a aparecer muchísimos más testimonios de soldados que habían combatido la guerra. Y me pareció que faltaba un complemento, un libro más, que fuera el que dejara testimonio de las historias de ellos realmente, porque en mi libro habían quedado frases solamente, que contaron las historias de vida.
Leer más: Vandalizaron un mural de Los Simpson que conmemora el Holocausto en Italia
Y por tres razones principales: para que quedara un testimonio dentro de nuestra comunidad de lo que había vivido esta gente y que para que no se olvide en el futuro lo que hicieron estos jóvenes en ese momento; la segunda era para la sociedad, para cuando nos vienen a hablar de doble lealtad, de que si sos judío o argentino, o que los judíos no cantan el himno o lo que fuera, poder mostrarles esto y decir «mirá, hermano, cuando las cosas estaban mal nosotros fuimos a ponerle el pecho de la misma forma que cualquier otro, somos tan argentinos como los demás; y la tercera era una cuestión familiar, que cuando los bisnietos o los nietos de estos soldados cuenten lo que hicieron sus abuelos no queden solamente en una cuestión de historia oral de si mi abuelo combatió la guerra de Malvinas, y que no quede perdida la historia, que les quede a ellos mismos como una cuestión personal y familiar.
Durante estos 11 años que pasaron fue muy difícil por diferentes cuestiones, proyectos que fueron ganando tiempo sobre éste y finalmente para cuando se iban a cumplir los 40 años decidí que era el momento de sacarlo adelante y publicarlo por diferentes razones, entre las que tienen que ver mi mudanza a España, se fue postergando. Y ahora pudo ver la luz.
-
¿Qué les pasó a los judíos que combatieron en Malvinas?
Cada soldado es una vida, una historia diferente. O sea cada uno vivió la guerra de una manera diferente. Algunos padecieron antisemitismo, el 33% de los soldados padeció antisemitismo en sus diferentes vertientes, desde el insulto, desde el desprecio, desde la acusación de doble lealtad hasta torturas y maltratos en Malvinas, entonces eso es parte de las vivencias de cada uno de ellos.

-
En el adelanto contás que muchos soldados le habían dibujado una cruz al casco y un soldado judío grabó una Estrella de David en la cacha de su fusil. ¿No se permitían los símbolos judíos?
No, no es que no se permitían símbolos judíos. Este nazi que lo torturó y lo estaqueó a este soldado se agarró con eso, con ese dato. O sea posiblemente si lo hubiera hecho el oficial que lo tenía originalmente este soldado a su cargo no le hubiera pasado nada. Vuelvo, todas estas cosas tienen que ver con quién te tocaba de jefe. Si tu jefe era un maltratador, un antisemita y lo había sido durante la colimba, te iba a seguir tocando y te iba a seguir haciendo las mismas cosas que te hacían en ese momento. La realidad es esa, o sea depende de quién te tocaba. Hay gente que no le pasó absolutamente nada, que no sufrió absolutamente nada y sus jefes combatieron con todo el profesionalismo del mundo, y hay otros que fueron antisemitas, maltratadores y torturaron tanto a los judíos como a los demás soldados también.
-
¿Los judíos sufrieron dos guerras en simultáneo?
No me gustaría generalizar si los judíos sufrieron dos guerras en simultáneo. Vuelvo a lo mismo que te decía en la respuesta anterior. Esto tiene que ver con el jefe que le tocó. O sea, a quienes le tocó un jefe maltratador antisemita, vivieron dos guerras en simultáneo. Sí, es así. Una contra los ingleses y otra contra sus propios oficiales. Pero quiero aclararlo bien, no le pasó a todos. Como decía, el 33% sufrió maltratos. Es un montón, es un número terrible, pero también podés decir del otro lado que el 67% no lo sufrió. Entonces ese 67% en esos casos no sufrió dos guerras en simultáneo, porque la sufrió por otro lado las guerras en simultáneo, por el hambre, por el frío, por lo que fuere, pero no por el caso del antisemitismo.
-
¿Hubo muchos judíos que se presentaron voluntariamente para luchar en Malvinas?
No, son pocos los casos. Pero tampoco sabría decirte si son muchos los casos de católicos que se presentaron voluntariamente para luchar en Malvinas y fueron. Porque ir al cuartel y decir «yo quiero ir» es una cosa, y otra cosa es «no me iban a elegir y yo levanto la mano para ir».
Hay un caso, el caso que sí lo recuerdo bien, el de Marcelo Levy, que lo habían movilizado desde el regimiento de Patricios hacia Comodoro Rivadavia. Cuando van a subir al avión para cruzarlos a Malvinas, en pleno combate, un compañero de él estaba llorando, que no quería ir, y él le saca el armamento y se sube al avión por su propia voluntad. Cuando el oficial no lo quería subir, porque era una antisemita terrible, y decía «yo judíos no llevo», él insistió y fue.
Y fue directamente a primera línea de fuego con todos sus compañeros, con su mortero. Ese caso te lo puedo decir puntualmente que sí. Creo que hay alguno más que dice voluntario que se ofrecieron, o sea, hay algunos casos, pero no podría decirte si son muchos o pocos, y si del otro lado también hubieron muchos más. La mayoría los seleccionaron y no le dieron opción, los vieron en un avión y los mandaron.
-
Después de leer las atrocidades que se cuentan uno queda impactado. ¿Cuál fue tu reacción al escuchar estos testimonios?
Son dos reacciones diferentes, porque la primera parte de los testimonios, los primeros 24, yo los tomé en 2008, 2009, cuando escribí «Los Rabinos de Malvinas», que luego complementé o no, según el caso, con nuevos testimonios con esa misma gente luego. Y la segunda tanda la tomé ahora en 2020-2021. Obviamente mis reacciones fueron diferentes, porque en ese primer momento era la primera vez que escuchaba sobre eso.
Si bien yo venía muy curtido con todo lo que era el tema de dictadura, es fuertísimo. Te cuesta no llorar por momentos cuando escuchás esas locuras y atrocidades. No me deja de conmover. pero Es muy duro. Es como escuchar lo que le pasó a un sobreviviente de la Shoá. O sea, el maltrato y la denigración humana es terrible. Entonces, es muy duro para mí escucharlo y para ellos muchas veces contarlo todavía.
-
¿Creés que en algún momento se quisieron tapar estas situaciones?
Al ejército argentino, cuando los soldados volvieron al continente y llegaron, en muchos casos fueron a parar a Campo de Mayo, les hicieron firmar una carta donde ellos se comprometían a no hablar de lo que había pasado en la guerra. Con lo cual eso prueba un poco si se quisieron tapar. Sí, se quiso tapar todo lo que pasó en la guerra. Y luego el olvido y el desinterés de la sociedad terminó metiéndolos debajo de la alfombra.
Entonces, eso más el estrés postraumático que sufrieron muchos de ellos, que hizo que no pudieran hablar durante décadas, sumado a que tampoco tenían alguien que los quisiera escuchar. Y cuando los querían escuchar, «el loquito de Malvinas». Eso hizo que muchas de estas cuestiones quedaran tapadas por años y décadas. Y que a muchos les costara muchísimo tiempo poder hablar. Recién cuando empezaron a poder hablar y encontraron a quienes los escucharan, pudieron empezar a contar estas cuestiones. Por eso no es de extrañar que surjan muchísimas de estas denuncias con muchos años después de que ocurrieran.
-
¿Las instituciones judías tenían conocimiento de estas situaciones en ese momento? ¿Qué hicieron? ¿Hubo acompañamiento posguerra?
No tuvieron ningún conocimiento de nada de lo que pasó en la guerra. Nada. Las instituciones judías, especialmente las centrales, o sea la DAIA, que fue la que más se encargó en su momento de hacer por los soldados, porque tramitó todo para que vayan rabinos a prestarles asistencia espiritual, cosa que finalmente no se logró materializar porque los rabinos no pudieron cruzar a las Islas Malvinas. Cuando los soldados volvieron de la guerra prestó un desinterés increíble en tratar de interesarse en qué le pasó, si necesitaban algo, quiénes eran esos soldados, porque no había un listado tampoco, tratar de ubicarlo, ver si necesitaban algo, ver cómo podían ayudar ni nada. O sea, se comportó como parte de la sociedad que miró para otro lado con lo que fue Malvinas.
Éramos los derrotados. Aparte venía todo lo que era la transición democrática y compañía, hablar de Malvinas era hablar de la dictadura, entonces nadie quería quedar pegado y todo quedó en el olvido. Nadie hizo absolutamente nada de nada durante 30 años. Recién cuando salió mi libro «Los Rabinos de Malvinas» empezaron a movilizarse en algo en las instituciones comunitarias, y a hacerles homenajes, o nombrar a los socios honoríficos como fue el caso de Hebraica en el 2019. Pero hasta ese momento nadie hizo absolutamente nada de nada por los soldados. Incluso si te fijás en el libro de los 70 años de la DAIA se omite la guerra de Malvinas. O sea, no pasó nada. En el año 82 no pasó nada.
Leer más: Las torturas antisemitas en medio de los combates: adelanto del libro «Los soldados judíos de Malvinas», de Hernán Dobry
Cuando fue la DAIA la que por primera vez en la historia logró que hubiera capellanes no católicos en las fuerzas armadas. Un hecho histórico en la Argentina. Sin embargo, la DAIA lo olvidó, porque las comisiones directivas siguientes jamás supieron de lo que había pasado, y nunca hubo un dirigente comunitario en 30 años que pensara «2 de abril, che, ¿habrá habido algún soldado judío? ¿Necesitará algo esta gente? ¿Le pasará algo? Nunca lo pensaron. Y si lo pensaronm nunca lo hicieron. Eso es lamentablemente lo que pasó con nuestra comunidad.
¿Y si hubo acompañamiento posguerra? Bueno, con esto te demuestro que no, no hubo ningún tipo de acompañamiento. Los soldados quedaron librados al azar, como pasó con la sociedad. El que pudo, que su familia le pudo pagar asistencia psicológica, psiquiátrica, la tuvo. Y el que no, se las arregló como pudo, lamentablemente. Pero no, no hubo nunca, nunca, ni siquiera un mínimo interés. Ni en el sector rabínico, ni en el sector de la dirigencia de las comunitarias básicas, o sea, clubes, templos, lo que fuera. Y menos en las organizadas: AMIA, DAIA, etc.
-
En muchas ocasiones escuchamos decir que «debemos traer la memoria al presente para que en el futuro no vuelva a suceder». ¿Qué reflexión deja el libro sobre lo sucedido, sobre la actualidad y sobre lo que viene?
El libro está pensado especialmente en la memoria. Justamente lo decía en la primera respuesta, donde para mí la base central del libro es la memoria, o sea, para que no se olvide lo que pasó con esta gente, lo que hizo esta gente, no solo lo que le pasó por su sufrimiento, sino lo que hicieron como judíos en un país como la Argentina, donde tantas veces nos dicen que tenemos doble lealtad. Entonces, creo que es importantísimo por eso.
En cuanto a tener memoria para que no vuelva a suceder, sí, obviamente. Todo lo que es la posguerra, todo lo que fue la posguerra, del abandono que hubo con esta gente. Bueno, si lamentablemente nos toca a la Argentina volver a tener un conflicto bélico, que espero que eso no vuelva a ocurrir nunca, sepamos como comunidad cómo actuar, y no solo hacer las cosas en el momento que hay que hacerlas, sino cuando termina ese conflicto, ya sea victorioso o con una derrota.
No dejar abandonado a sus protagonistas. Creo que esa es la lección más importante. O sea, el olvido es lo que no vuelve a ocurrir nunca más. Y eso es lo que tiene que aprender la comunidad de esto. Y de la sociedad, bueno, la sociedad tiene que aprender a dejar el antisemitismo y que los judíos somos tan argentinos como cualquier otro.
-
¿Cómo deben hacer para obtener el libro las personas interesadas?
Por el momento se puede adquirir en el portal de Hebraica, ingresando en la editorial de Ediciones Hebraica, que tiene un apartado especial. Ahí pueden encontrar el libro y comprarlo tanto en el formato impreso como en su versión digital.
Fotos: Paula Argüelles


Hurda malzemelerinizi satmak için http://hurdacifirmasi.com.tr/ adresli sitemizde yer alan iletişim bilgileri aracılığıyla bize ulaşabilirsiniz.
Site, müşteri memnuniyetini ön planda tutan bir yaklaşımla hareket etmektedir. Hurdacı iletişim bilgileri sayesinde kolayca ulaşabileceğiniz firma, sizlere en iyi fiyatları sunmaktadır. hurdacı numarası http://hurdacifirmasi.com.tr/
http://hurdacifirmasi.com.tr/ internet sitesinde yer alan iletişim bilgilerini kullanarak firmayla kolayca iletişim kurabilirsiniz. Ayrıca sitede yer alan referanslar bölümünden de firmanın diğer müşterileriyle ilgili görüşlerine ulaşabilirsiniz. hurdacı sitesi http://hurdacifirmasi.com.tr/
Hurdacılar, atık malzemeleri toplarken çevre koruma konusundaki taahhütlerini her zaman yerine getiriyorlar. HURDACI https://www.liveinternet.ru/?hurdacifirma.com.tr/