La policía francesa ha detenido a cuatro personas en relación con el incidente, en el que manifestantes árabes pro-palestinos interrumpieron una actuación de la Orquesta Filarmónica de Israel en París, lanzando bengalas y provocando enfrentamientos en el auditorio, según informa la BBC .
El concierto, celebrado en el auditorio Pierre Boulez y con la participación del director Lahav Shani y el pianista Sir András Schiff, se vio interrumpido en tres ocasiones. La Filarmónica de París confirmó que dos de las interrupciones se debieron a bengalas, y que en un momento dado la sala se llenó de humo.
Las imágenes de vídeo del lugar muestran a un hombre bajando las escaleras de la zona de asientos blandiendo una bengala. Fue increpado por algunos espectadores y se produjeron altercados físicos.
“Los alborotadores fueron desalojados y el concierto, que tuvo que ser interrumpido, se reanudó y concluyó pacíficamente”, declaró el recinto, añadiendo que se emprenderían acciones legales.
El concierto había recibido críticas previas del sindicato CGT-Spectacle, que representa a los trabajadores de las artes escénicas. Si bien el sindicato no pidió su cancelación, instó a la Filarmónica a «recordar a su público las gravísimas acusaciones vertidas contra los líderes [de Israel]», describiendo el evento como «un intento de normalización por parte del Estado de Israel».
La ministra de Cultura francesa, Rachida Dati, defendió el concierto, afirmando que «nada justifica un llamamiento a un boicot cultural» y que «no hay excusa para el antisemitismo». El ministro del Interior, Laurent Nuñez, condenó los disturbios, declarando que «nada puede excusar los graves altercados en la sala», y elogió a la policía por su rápida respuesta.
La Filarmónica de París recalcó que “independientemente de las opiniones de la gente, es absolutamente inaceptable amenazar la seguridad del público, del personal y de los artistas… introducir [la violencia] en una sala de conciertos es extremadamente grave”.
Lahav Shani, de 36 años, estuvo previamente en el centro de la polémica en septiembre cuando el Festival de Flandes en Gante canceló su actuación con la Filarmónica de Múnich, citando “falta de claridad” en su postura hacia el gobierno israelí.
La medida fue criticada tanto por funcionarios belgas como alemanes, y el primer ministro belga, Bart de Wever, asistió posteriormente a un concierto de la Filarmónica de Múnich dirigido por Shani en Essen.


No responde al titular. Lamentablemente, ya son varias las veces que hacen pisar el
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Es evidente que el cancer del antisemitismo judeofobico esta latente alimentado basicamente pir la ignorancia y el tradicional odio sembrado hace dosmil añls pir Roma,la verdad ante todo,Israel es el diaue de proteccion que protege a la diaspora