Este jueves diagnosticaron el primer caso de hantavirus en Israel. Se cree que el paciente se infectó durante una estancia en Europa del Este hace varios meses y buscó atención médica tras desarrollar síntomas asociados a la enfermedad.
En esta etapa, no se publicaron detalles sobre el paciente, su lugar de residencia ni el centro médico donde fue diagnosticado, reportaron Jerusalem Post y Belaaz.
Sin embargo, a diferencia del brote de la cepa andina sudamericana que actualmente está acaparando la atención internacional a bordo del crucero MV Hondius el israelí se infectó con una cepa europea del virus.
Es por eso que el Ministerio de Salud de Israel informó que no hay ningún paciente con hantavirus ligado al brote en el crucero MV Hondius
La distinción es significativa. Si bien la cepa andina, más peligrosa y conocida, registró unos pocos casos documentados de transmisión de persona a persona, la mayoría de las demás cepas de hantavirus en todo el mundo se transmiten principalmente de roedores a humanos.
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Si bien es inusual en Israel, no es la primera vez que se diagnostica hantavirus a israelíes. Hace aproximadamente una década, se sospechó que varios israelíes se habían infectado con el virus durante un viaje a Sudamérica.
La cepa andina tiene su origen en Sudamérica, principalmente en Argentina y Chile, y es única en el sentido de que documentaron casos raros de transmisión de persona a persona a través de un contacto estrecho y prolongado.
Sin embargo, el brote de hantavirus vinculado al MV Hondius sigue preocupando a las autoridades sanitarias de todo el mundo. Varios países están trabajando para localizar a los pasajeros que desembarcaron antes de que el barco fondeara frente a las costas de Cabo Verde, con el fin de asegurarse de que no desarrollaron síntomas ni contagiaron accidentalmente a otras personas.
Hasta el momento, tres pasajeros (una pareja holandesa y un ciudadano alemán) fallecieron en el brote a bordo del MV Hondius, y se notificaron un total de ocho casos confirmados o sospechosos relacionados con el viaje, incluido el de un ciudadano suizo hospitalizado en Zúrich.
El barco, con aproximadamente 147 pasajeros y tripulantes de 23 países a bordo, zarpó de Ushuaia, en el sur de Argentina, el 1 de abril. Su ruta pasó por la Antártida e islas remotas en el Océano Atlántico Sur, incluidas Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y la Isla Ascensión.
Tras detectarse varios casos de enfermedad respiratoria grave a bordo, el buque fondeó frente a Praia, en Cabo Verde, aunque no se permitió el desembarco de los pasajeros. El miércoles, evacuaron a tres pacientes del barco, dos de ellos en estado grave. Posteriormente, el buque puso rumbo a las Islas Canarias después de que España anunciara que permitiría su atraque por razones médicas y humanitarias.
Según el ministro de Sanidad español, se espera que el barco llegue a Tenerife en unos tres días. Si los pasajeros y la tripulación no presentan síntomas, los extranjeros serán posteriormente repatriados a sus países de origen.
El brote a bordo del barco llamó especialmente la atención porque se identificó la cepa andina del hantavirus, que es la más peligrosa.
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus pertenece a una familia de virus transmitidos principalmente por roedores, que lo excretan a través de la orina, las heces y la saliva. Los humanos se infectan cuando pequeñas partículas de estas secreciones secas se dispersan en el aire y son inhaladas.
Esta exposición puede ocurrir al limpiar un armario, una cabaña, una casa de verano o cualquier área cerrada donde haya habido ratones o ratas. La infección también puede producirse al tocar una superficie contaminada y luego tocarse la boca, la nariz o los ojos. Las mordeduras o arañazos de roedores son otra posible vía de transmisión, aunque menos común.
Los síntomas iniciales pueden ser engañosos.
Pueden parecerse a los de una enfermedad viral común, como fiebre, escalofríos, dolores musculares, dolores de cabeza, debilidad, náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal.
En algunas cepas de hantavirus, pueden desarrollarse complicaciones pulmonares graves, como dificultad para respirar, tos, acumulación de líquido en los pulmones, hipotensión y deterioro de la función cardíaca. Otras cepas, principalmente las que se encuentran en Europa y Asia, pueden causar un síndrome hemorrágico que incluye daño renal, hipotensión, deterioro de la función renal y, en ocasiones, hemorragia interna.
La gravedad de la enfermedad varía mucho dependiendo de la cepa, el nivel de exposición y el estado de salud general del paciente.
El diagnóstico se basa en la sospecha clínica, el historial de exposición relevante y las pruebas de laboratorio. Las pruebas de anticuerpos pueden indicar la exposición al virus, mientras que las pruebas moleculares, como la PCR, pueden detectar el material genético del virus.
Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico y comprobado para la mayoría de los casos de hantavirus, por lo que el tratamiento es principalmente de apoyo. Este incluye monitoreo médico, administración cuidadosa de líquidos, oxígeno si es necesario, tratamiento para la hipotensión, soporte renal y, en casos graves, hospitalización en cuidados intensivos y ventilación mecánica.
La forma más importante de reducir el riesgo es la prevención: mantener alejados a los roedores, sellar las aberturas, almacenar los alimentos en recipientes cerrados y evitar barrer o aspirar los excrementos de roedores, ya que esto puede liberar partículas infectadas al aire.

