El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, expresó que sus modelos de cómo ganar contra todo pronóstico son Israel y las FDI.
Klitschko, quien fue boxeador y luego se pasó a la política y dirige la capital de Ucrania desde 2014, nunca se enfrentó a un combate como el actual contra Rusia.
La columna militar del ejército ruso, de 64 kilómetros de largo, en las afueras de Kiev, supone un reto formidable.
En una entrevista por Skype con The Jerusalem Post, el alcalde de Kiev afirmó que sus modelos de cómo ganar contra todo pronóstico son Israel -un país que visitó y admira- y las FDI, que tuvieron éxito en la movilización y maximización de sus reservistas.
“Tenemos que aprender de Israel cómo defender nuestro país, con todos los ciudadanos. Si aman al país, tienen que estar dispuestos a defenderlo. Tenemos mucho que aprender de Israel porque necesitamos que cada ciudadano defienda su hogar y su futuro”, expresó.
Klitschko estableció fuertes vínculos con el Gran Rabino ucraniano Yaakov Bleich y otros líderes judíos. Su madre es judía, y cuenta que los judíos le dijeron muchas veces que ojalá su abuela fuera por parte de la madre la que perteneciera a la tribu, para que fuera judío según la ley judía. “Estoy orgulloso de tener sangre judía”, aseveró.
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Ahora, el objetivo de Klitschko es limitar el derramamiento de sangre en Kiev, en una guerra que se prevé que empeore antes de mejorar.
“No puedo reconocer mi propia ciudad, con todo el vacío, las barricadas y los bloques. No conocemos este tipo de vida. Cada mañana me despierto y espero que sea un mal sueño. Pero es la realidad», relató.
Además, agregó: «Sí, tengo miedo, porque no estoy loco. Tengo miedo por mi familia, mis amigos, mi ciudad y mi país. Pero le digo a mi gente que no se ponga nerviosa. Debemos ser fuertes. Esta es nuestra casa”.
Klitschko, por su parte, comentó que las alarmas de los bombardeos suenan unas 20 veces al día, y que muchas de las mujeres y niños que permanecen en la ciudad se fueron a vivir bajo tierra. También dijo que no culpa a los que se fueron a otros países para evitar el peligro. Él mismo envió a su propia madre.
Su única amargura y resentimiento la reserva para el presidente ruso Vladimir Putin. Líder de un partido prooccidental, Klitschko lo critica desde mucho antes de que comenzara la actual guerra.
“Putin quiere robarnos el futuro y devolvernos a la Unión Soviética. Estuvimos en la URSS y no queremos volver”, concluyó.
Vía Israel Noticias

