Angela Merkel respondió a la llamada del Consejo Central Judío de Alemania, que bajo el lema Levántate, nunca más odio a los judíos, convocó ayer una manifestación en Berlín de rechazo al antisemitismo. La canciller, que pronunció un discurso de apoyo a la comunidad judía ante unos 6.000 asistentes junto a la emblemática Puerta de Brandeburgo, fue contundente: «La vida judía nos pertenece. Es parte de nuestra identidad», dijo. Condenó enérgicamente «cualquier forma de antisemitismo en Alemania y Europa», advirtió de que la discriminación y la exclusión no tienen lugar en Alemania, y concluyó: «Amigos judíos, vecinos, colegas; Alemania es vuestro hogar».
La convocatoria de ayer fue una respuesta a las manifestaciones que tuvieron lugar en Alemania a consecuencia de los ataques israelís a Gaza a principios del verano. Dieter Graumann, presidente del Consejo Central Judío, habló ayer de una «escalofriante ola de antisemitismo» en las calles de Alemania, donde se oyeron «los peores eslóganes antisemitas desde hace décadas». Graumann, que aseguró que sus peores pesadillas «habían sido superadas con creces», no quiso aceptar que las manifestaciones se pudieran justificar con los ataques de Israel a Gaza e hizo además un llamamiento a la comunidad musulmana, a la que pidió más medios para combatir el odio a los judíos entre sus miembros.
La convocatoria fue respaldada por las máximas autoridades del país. Junto a Merkel estaban el presidente de la República, Joachim Gauck; el vicecanciller socialdemócrata, Sigmar Gabriel, y varios ministros, como el de Exteriores, Steinmeier, del SPD, y el de Interior, el democristiano De Maizière. El máximo representante de la Iglesia evangélica, Nikolaus Schneider, dijo que los ataques contra los judíos no pueden justificarse por la indignación ante el conflicto de Gaza. «Somos amigos, estamos unidos para siempre». afirmó el representante de la Iglesia católica, el cardenal Reinhard Marx.
Producción: Vis a Vis
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