Uri Lupolianski, ex intendente de Jerusalén, fue condenado a seis años de prisión efectiva y a pagar una multa de 145 mil dólares por aceptar sobornos en el caso Holyland, pese a que está enfermo de cáncer.
La dureza de la condena generó cierta sorpresa debido al pobre estado de salud de Lupolianski. Lupolianski usó la mayor parte del dinero que recibió en el caso Holyland (1,25 millón shekels) para financiar a Yad Sara, una de las organizaciones de caridad más grandes del país, que él mismo había fundado.
El juez Rozen aseguró que Lupolianski puede servir su condena en el sistema penitenciaron israelí, bajo condiciones adecuadas, a pesar de su enfermedad.
El juez añadió que, aunque Lupolianski usó el dinero del cohecho para obras de caridad, eso no quita que ha cometido los mismos crímenes que los demás condenados en el caso:“Este hombre hizo mucho por la gente, realizó obras de caridad y no se llevó un centavo a su bolsillo; pero al tomar sobornos aumentó su propio poder”.


