
Nuevamente una multitud se congregó en el Parque Centenario, esta vez convocados por el Foro de Familiares y Amigos de los Secuestrados. La consigna era el «Abrazo Amarillo», el color que identifica en forma de listón el pedido de liberación de los secuestrados por la Organización Terrorista Hamás desde el 7 de octubre de 2023.
Los familiares de secuestrados y asesinados por Hamás subieron juntos al escenario: «Nos toca vivir este momento trágico de la historia y eso nos hace responsables de que la memoria de nuestros seres queridos y de la masacre del 7 de octubre de 2023 siga viva, como lo hicieron los sobrevivientes del Holocausto, que no permitieron que el mundo lo niegue.
Jerarquizamos la vida como mandato primordial de nuestro pueblo y honramos a nuestros muertos con la convicción ancestral que cada uno de nosotros es raiz de una semilla que nos antecedió. Somos una comunidad fuerte, resiliente, y que de duelo colectivo sabe mucho. Nos derribaron mil veces y mil veces nos levantamos.
La memoria colectiva es nuestra herramienta de defensa.
Que nuestro grito, que nuestro abrazo en este duelo compartido, siga sosteniendo la esperanza hasta que todos los secuestrados regresen a casa, y para que nosotros y las próximas generaciones podamos vivir como judíos libres y en paz en Israel o en cualquier parte del mundo.
Encendemos estas velas en nombre de nuestros familiares y amigos que ya no están. En nombre de Abi Korin, de José luis y Marguit Silberman, de Shiri, Ariel y Kfir Bibas, en nombre de Lior Rudaeff, de Matías Burstein, de Rody Skariszewski, en nombre de Jazmin, Oron, Tahel y Tahir Bira, de Silvia Mirensky, de Ron Sherman, de Haim Livne, de Ronit Rudman y de los más de 1200 asesinados el 7 de Octubre».
Sobre el final del acto se volvió a pedir por «libertad para todos los secuestrados «. La cantante Tali Lubieniecky cantó «Yo vengo a ofrecer mi corazón». Y por último, los cientos de asistentes bajaron el telón y a viva voz entonaron el Hatikva (Himno nacional de Israel)



