Ataque y orgía. Por Martha Wolff

Ataque y orgía. Por Martha Wolff
Ataque y orgía. Por Martha Wolff

Tengo la duda si escribir con prudencia o sin estribos. Ante lo que pasó en Israel tengo sed de venganza. Como no tengo un arma tengo la palabra y como mujer el doble de desprecio a los terroristas y violadores de ametralladoras. Esos que se excitaron ante las mujeres judías para violarlas en un acto de salvajismo y exterminio. Esos despreciables hombres cumplieron un plan: ¡Matar! Llegaron inculcados de terminar con jóvenes, denigrar mujeres, degollar niños, atacar ancianos al  mejor estilo  fóbico islamonazi. El plan era regar con cuerpos y sangre el desierto para que sus cadáveres sean el muestrario de su objetivo: atacarlas sexualmente sola o ante sus parejas para terminar con ambos, mujeres que de otro modo nunca hubieran podido tenido porque sus cultura es la de satisfacer sus necesidades y usar a la mujer como cómplices de sus obligaciones maritales. El pogromo de los terroristas fue un acto de orgía para denigrar su libertad.

Cuando vi durante el 7/10 en un noticiero a las mujeres árabes envueltas en sus burkas negras arrancando las fotos y los nombres de los secuestrados pensé que fueron las mismas que recibían como héroes a sus hombres violadores recibidos con una lluvia de caramelos y dulces.

Siempre admiré a las mujeres luchadores o con actitudes defensivas ante las injusticias como las madres abrazando a sus hijos en las cámaras de gas para mitigar sus miedos o escondiéndolos en trincheras o cualquier intento por salvarlos. A las que sufrieron y sufren hambre dando hasta el último mendrugo de pan a sus hijos para salvarlos; a las que les quitan a sus hijos para entrenarlos como soldaditos terroristas de hoy para el mañana. A las mujeres que labran la tierra y a todas las que aprendieron a desarrollar sus capacidades y no depender de un hombre. A las no aman ciegamente y defienden su sexo no como mercancía y a todas las que atentas superan día a día el ser dueñas de sí mismas. Por eso le he dedicado un homenaje a Masha Amini y también se lo rindo a todas las vejaciones que sufren en el mundo. Las mujeres que el 7/10 fueron destrozadas genitalmente para desmoralizar a sus hombres como plan y arma de guerra.

El 7 de octubre 7/10 fue haber profanado el sentimiento de amor a la vida, a la pareja, a los hijos, a la familia judía para destruir a un país en respuesta a clérigos e ideólogos absolutistas demagogos por creer que la libertad de la mujer es libertinaje. Los terroristas de Hamás mostraron ser bárbaros ante la condición humana.

Pregunto: ¿Si la infidelidad se paga tan caro en el mundo musulmán con la lapidación hasta la muerte de las mujeres qué actitud toman contra sus hombres que violaron a mujeres judías? No faltará la falsa defensa que obedecieron órdenes respondiendo a la banalidad del mal definida por Hanna Arendt.

Estas preguntas e indignaciones me llevan a escribir estas reflexiones ante los repudiables testimonios de las mujeres secuestradas. Los terroristas de Hamás no se conformaron con tomarlas como rehenes, mantenerlas hambrientas, sofocadas en túneles o escondidas en casa de familia, también jugaron a seducirlas, querer convertirlas y ofrecerles matrimonio.

Día a día es difícil pensar en la reparación de las mentes y cuerpos de esas mujeres para insertarse en la sociedad y en la vida de pareja ante lo confesado. Los terroristas de Hamás también lo hicieron con los hombres  y pregunto si en el mundo árabe es condenado ser gay fueron castigados con la sharia o fueron premiados?

Las puniciones por violencia sexual de la ONU en el ataque 7/10 se esfumaron como la defensa de las mujeres del mundo que no respondieron porque el antisemitismo latente estalló al atacar Hamás a Israel.

Por Martha Wolff.

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