Una investigación sobre el ataque con misiles en Beit Shemesh encontró que sólo dos de las nueve personas muertas estaban dentro del refugio que recibió el impacto directo.
Según la investigación, publicada en Haaretz, en el momento del impacto había una treintena de residentes dentro del refugio y la mayoría sobrevivió.
El informe indica que una de las víctimas se encontraba a la entrada del refugio, mientras que otras seis se encontraban fuera cuando impactó el misil. Decenas de personas resultaron heridas por la fuerza de la explosión.
Un residente de Beit Shemesh que se encontraba en la zona declaró a Haaretz que la explosión se produjo durante la sirena, mientras que otro afirmó que se escuchó incluso antes de la alerta. El Comando del Frente Nacional determinó que el refugio cumplía con todas las normas de seguridad requeridas.
La ojiva del misil que impactó el refugio pesaba más de 400 kilogramos, una de las más pesadas que ha impactado Israel desde el inicio del conflicto actual.
Las nueve personas asesinadas en el ataque fueron Bruria Cohen (76) y su hijo Yossi Cohen (41), que estaban dentro del refugio; Oren Katz (46), que estaba de pie en la escalera que conducía al mismo; y Sarah Elimelech y su hija Ronit Elimelech, Gabriel Revach (16) y sus hermanos Yaakov (16), Avigail (15) y Sarah Biton (13), que estaban fuera del refugio.
Fuente: Israel National News.

