La escandalosa publicación de la revista The Lancet pidiendo la suspensión de la Asociación Médica de Israel

Equipo médico israelí en la unidad neonatal del refugio antibombas subterráneo construido en el Centro Médico Carmel en Haifa, el 9 de abril de 2026
Equipo médico israelí en la unidad neonatal del refugio antibombas subterráneo construido en el Centro Médico Carmel en Haifa, el 9 de abril de 2026

La prestigiosa revista médica The Lancet publicó una petición solicitando la suspensión de la Asociación Médica de Israel (IMA) de la Asociación Médica Mundial (WMA).

The Lancet publicó una petición de organizaciones sanitarias como el Movimiento por la Salud del Pueblo (PHM), Artsen voor Gaza (Médicos por Gaza) y el Consejo Asesor de Salud de Jewish Voice for Peace, en la que se solicita la suspensión de la IMA de la WMA por “su falta de condena al genocidio de los palestinos, la destrucción de la infraestructura sanitaria y la tortura y el asesinato de trabajadores sanitarios en Gaza”.

Leslie London, profesora emérita de Salud Pública en la Universidad de Ciudad del Cabo y miembro de PHM Sudáfrica, declaró a The Lancet que la Asociación Médica de Israel “participó en el trato indescriptible a los palestinos durante esta guerra”.

Por su parte, la Asociación Médica Británica ya suspendió sus vínculos con la IMA en junio de 2025.

Sin embargo, la Asociación Médica Mundial declaró a The Lancet que se opone a la exclusión de cualquiera de sus miembros por las acciones de sus gobiernos, ya que “hacerlo disminuye nuestra capacidad para denunciar injusticias y amenaza con reducir el diálogo entre los médicos en este momento crítico en el que se necesita tanto un consenso en apoyo de nuestra ética médica”.

También señaló que la IMA es uno de los miembros fundadores de la WMA y es una “firme defensora de la ética y las políticas de la WMA”.

Tras la publicación de la petición, el cardiólogo judío iraní, Dr. Afshine Emrani, escribió una carta abierta a la revista.

“Soy cardiólogo. Soy un judío iraní que creció bajo un régimen donde la medicina estaba subordinada al Estado. Lo que acaba de hacer The Lancet es una vergüenza para mi profesión”, dijo.

Enumeró las cosas que el boicot destruiría, entre ellas PillCam (que revolucionó el diagnóstico gastrointestinal), ReWalk (exoesqueletos robóticos para pacientes paralizados) y diagnósticos de IA innovadores para imágenes cardíacas y detección de cáncer, todos ellos desarrollados en Israel.

Además Emrani dijo que “Israel tiene una de las tasas per cápita de innovación médica más altas del mundo. Estas tecnologías salvan vidas en Londres, Johannesburgo, São Paulo y Nueva York . Suspender la IMA no castiga a un gobierno, sino que interrumpe colaboraciones de investigación y programas de formación”.

También puso de relieve la doble moral con la que se ataca específicamente a la IMA, mientras que las asociaciones médicas de Irán, Corea del Norte y Rusia no sufren boicots similares.

“El régimen [iraní] ejecutó a médicos. Encarceló a doctores por atender a manifestantes. Negó atención médica a presos políticos de forma sistemática. Ni una petición, ni un artículo en The Lancet, ni una campaña”, añadió.

“En el momento en que expulsamos a organismos médicos basándonos en criterios políticos, destruimos la neutralidad que hace posible la medicina global”, expresó.

Y señaló que la WMA se fundó en 1947 principalmente como respuesta a las atrocidades que cometieron médicos en la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

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