La candidatura de Rebeca Grynspan a secretaria general de la ONU comenzó a captar atención internacional tras confirmarse que la economista y diplomática costarricense figura entre los principales nombres para suceder a António Guterres. De resultar elegida, Grynspan se convertiría en la primera mujer y la primera persona judía en ocupar el cargo más alto del organismo multilateral.
Hija de refugiados judíos europeos que escaparon de la persecución nazi, Grynspan ha construido una extensa trayectoria en política, economía internacional y organismos multilaterales. Sin embargo, su candidatura también genera debate debido a su paso por oficinas de Naciones Unidas que impulsaron informes críticos hacia Israel, y por la histórica tensión entre el Estado judío y distintos órganos de la ONU.
Siendo una de las cuatro candidatas latinoamericanas, la diplomática sostiene que puede conducir las Naciones Unidas en una etapa marcada por conflictos bélicos, tensiones y crecientes cuestionamientos al propio sistema internacional.
De hija de refugiados judíos a figura global
La postulante para la ONU, Rebeca Grynspan, nació en 1955 en Costa Rica, hija de inmigrantes judíos polacos que escaparon de Europa durante el ascenso nazi. Según contó en entrevistas oficiales de las Naciones Unidas, sus padres huyeron por separado hacia Rusia en 1936, y posteriormente intentaron llegar al entonces Mandato Británico de Palestina. Como muchos desplazados judíos tras la guerra, fueron retenidos por las autoridades británicas en Chipre mientras intentaban ingresar al territorio. Allí se conocieron, se enamoraron y luego emigraron juntos a Costa Rica.
La historia familiar ocupa un lugar central en el relato político y personal de Grynspan, quien frecuentemente menciona el valor de la paz y la acogida recibida por su familia en el país centroamericano. Tras estudiar economía y sociología, desarrolló una carrera académica antes de ingresar a la política costarricense. Fue vicepresidenta del país entre 1994 y 1998, y luego ocupó diversos cargos internacionales vinculados al desarrollo económico y cooperación regional. En 2021 fue designada para dirigir la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), siendo la primera mujer en liderar ese organismo.
La agencia Reuters destacó recientemente que la carrera por suceder a Guterres se desarrolla en medio de una fuerte presión diplomática para que, por primera vez desde la creación de Naciones Unidas en 1945, una mujer ocupe la Secretaría General, especialmente en un contexto global atravesado por guerras, crisis económicas y tensiones geopolíticas crecientes.
Además de su perfil diplomático, Grynspan mantiene vínculos personales y comunitarios con el mundo judío. Su hermana emigró a Israel durante la adolescencia, y familiares directos sirvieron en las Fuerzas de Defensa de Israel. También participó en actividades organizadas por instituciones judías internacionales y pronunció discursos contra la negación del Holocausto.

