El comunicado de Hamás tras la muerte de Yahya Sinwar

La organización terrorista Hamás reconoció oficialmente la muerte de su líder, Yahya Sinwar.

«Lamentamos la pérdida del gran líder, el hermano martirizado Yahyan Sinwar, Abu Ibrahim, jefe de la oficina política de Hamás y comandante de la batalla de la inundación de Al-Aqsa», comenzó en su discurso Khalil al-Hayya, funcionario de Hamás con sede en Qatar.

Además, expresó: «El martirio del hermano líder Yahya Sinwar y de todos los líderes y símbolos del movimiento que le precedieron en el camino de la dignidad y el martirio y el proyecto de liberación y retorno sólo fortalecerá nuestro movimiento y nuestra resistencia, y la determinación de continuar su camino y honrar su sangre y sus sacrificios».

Al-Hayya también dijo que la muerte de Sinwar sólo servirá para fortalecer a Hamás y prometió que “los ocupantes” pronto se arrepentirán de haberlo matado.

También advirtió que los 101 secuestrados que aún mantiene el grupo terrorista en Gaza no serán liberados si no cesa la guerra y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retiran de la Franja de Gaza.

“No quedarán libres a menos que cese la agresión contra nuestro pueblo, se produzca una retirada completa y nuestros heroicos prisioneros salgan de las cárceles de la ocupación”, declaró.

Al-Hayya fue el enviado de Sinwar para encabezar la delegación del grupo durante varias rondas de negociaciones de alto el fuego mediadas por EE.UU., Qatar y Egipto.

En una declaración, Hamás elogió a Sinwar como un héroe que “ascendió como un mártir heroico, avanzando y no retrocediendo, blandiendo su arma, atacando y confrontando al ejército de ocupación al frente de las filas”.

Ser una madre israelí. Por Lihi Lapid

Ser madre israelí es ver cómo tu feto (ya cuando el médico dice “es un niño”) crece hasta convertirse en un soldado de uniforme, con el polvo de la carretera en el pelo, un fusil al hombro y los ojos llenos de inocencia. Y empezar a preocuparse.

Ser madre israelí es enseñar a tu hija a no mostrar debilidad frente a sus compañeros de tercer grado, porque tendrá que ser fuerte frente a su duro comandante a los 18 años.

Ser madre israelí significa quejarse mucho de su país, pero siempre decirles a sus hijos que es el mejor lugar del mundo.

También ser una madre israelí significa tener miedo cuando suenan las sirenas, pero recordar que es más importante que tus hijos no se estresen ni tengan miedo, así que respira profundamente y atiéndelos primero, como si fueras súper genial.

Ser madre israelí significa implicarse, “consumir” las noticias como una drogadicta, protestar a favor o en contra y sentirse siempre responsable de lo que ocurre aquí, porque es tuyo. Es tu Estado y son tus hijos los que lo protegerán. Y saber que no tienes la opción de ser indiferente, no en este país. Y, a veces, sufrir por no haber protestado más.

Ser una madre israelí significa conocer la situación tanto como el jefe de Estado Mayor. Y si te encuentras con él, hazle saber lo que crees que se debe hacer.

Ser una madre israelí que vive cerca de la frontera, cerca de Gaza en el sur o cerca del Líbano en el norte, es formar parte de una cadena de maravillosas y valientes mujeres israelíes, para quienes proteger sus hogares significa proteger su país. Y tener la esperanza de que esta vez sea la última.

Ser una madre israelí es ver uniformes colgados en el tender y saber que la madre o el padre que los doblará puede derramar una pequeña lágrima y decir una oración que surge de lo más profundo de su corazón.

Significa mirar las fotos de nuestros soldados muertos y tratar de no pensar en lo mucho que se parecen a su propio hijo. Y pensar en ello de todos modos.

Ser madre israelí hoy en día es ver a una madre en duelo y sentir su dolor agudo en el pecho, quedarse sin aire. Es saber que esa madre en duelo no es otra persona; es una madre exactamente como tú. Y que podrías haber sido tú. Es sentir que son hermanas del alma y que sufren con ella. Es querer abrazarla, pero al mismo tiempo saber que nunca podrás aliviar su dolor y que no hay palabras.

Ser abuela israelí no significa creer que tanto tu nieto como tu nieta van a ser reclutados para el ejército. Después de todo, fuiste tú quien le dijo a su abuelo, cuando se fue a la guerra, que cuando tuvieras nietos esto terminaría. Y preguntarte si alguna vez terminará.

Ser una madre israelí significa saber que lo único que quieres darles a tus hijos es seguridad y darte cuenta de que eso es lo único que no puedes prometerles. Y aún así saber con certeza que Israel es el mejor lugar para tu hijo (sé que esto no se puede explicar a nadie que no sea israelí).

Ser madre israelí significa querer la paz, pero no estar dispuesta a renunciar a la seguridad. Significa superar el mes actual en Israel y saber que una madre israelí merece criar a sus hijos en paz. También significa saber que un día llegarán la paz y la seguridad.

Porque la paz es la promesa de la madre israelí. Y aunque ahora parezca tan lejana, confía en ella. Llegará. Porque ser una madre israelí significa ser alguien que nunca, nunca, se rinde.

Por Lihi Lapid, escritora, fotoperiodista y columnista, esposa de Yair Lapid, ex primer ministro de Israel.

Lihi Lapid
Lihi Lapid

Vía The JC

Un nuevo tiempo. Por Jonathan Lemcovich

Vivimos en un mundo de transformaciones abismales, donde la tecnología, lo digital y la inteligencia artificial han cambiado nuestras vidas de manera profunda. Sin embargo, a pesar de estos avances, la manera de gestionar las instituciones judías en Argentina parece estar congelada en el tiempo.

Este modelo, que trae consigo ciertas ventajas como la colaboración desinteresada de voluntarios, el compromiso casi ad honorem de nuestros madrijim y el valioso aporte de muchos socios, también presenta enormes desafíos para aquellos que deseamos cambios estructurales.

Las herramientas que utilizábamos han quedado obsoletas, la forma en la que nos relacionamos ha cambiado y los canales tradicionales de comunicación están desactualizados. Quienes luchamos por una reforma cultural somos cuestionados, tanto desde dentro como fuera de los espacios donde nos desarrollamos. La resistencia al cambio se siente en cada rincón, y la crítica a lo nuevo llega a rozar lo absurdo.

Pero aquellos que estamos al frente tenemos claro cuál es nuestra visión y trabajamos día a día para cumplir nuestra misión, aún en un contexto nacional y global de inestabilidad.

Después del 7 de octubre, no solo queda un dolor indescriptible por las atrocidades cometidas — violaciones, asesinatos masivos y secuestros —, sino también una profunda interpelación a todos los líderes judíos. Nosotros somos los responsables de velar por la seguridad de aquellos que representamos, no solo aquí, sino también por nuestros hermanos en Israel y el resto del mundo.

Aportar significa tener conciencia y empatía por todos aquellos que, con su esfuerzo cotidiano, mantienen viva la vida judía como la conocemos.

En estos Iamim Noraim, mi deseo es que cada judío tenga la conciencia de lucha, el espíritu macabeo de esforzarse por el prójimo y el respeto por quienes lideran.

Como presidente de Hebraica, les envío mis mejores deseos de paz y prosperidad para todo el pueblo de Israel.

Por Jonathan Lemcovich

Columna publicada en la Revista de Vis á Vis por Iamim Noraim 5785

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Los días más terribles. Por Rab Alejandro Avruj

A los días entre Rosh Hashaná y Iom Kipur se los conoce como “Iamim Noraim”, “Los Días Terribles”.

Sin embargo, este último año todo cambió.

Los días terribles para el pueblo judío fueron los que pasaron desde las últimas fiestas hasta este momento.

En el instante en que cerrábamos las Altas Fiestas del año pasado, la fiesta más alegre de nuestro calendario, Simjat Torá, se transformó en terror, fuego, incertidumbre, desierto y muerte. Es desde el último Simjat Torá que venimos viviendo días terribles.

A las muertes salvajes del 7 de octubre le siguieron los ruegos por la devolución de cientos de secuestrados. el dolor infinito por cada Jaial caído en combate, la angustia sin fin de miles de familias desplazadas por todo Israel, las constantes amenazas iraníes y el nuevo frente en el norte del país. En este último año debimos asistir a un rebrote dramático de antisemitismo en todo el resto del mundo. Universidades prestigiosas y organizaciones internacionales atacando al sionismo y al Estado de Israel y al corazón de cada judío.

Este último año han sido los Iamim Noraim más largos que hemos vivido. Los Días más terribles.

Mientras escribo esta nota no logro dejar de traer a mi mente los recuerdos de las semanas previas a las Altas Fiestas de hace exactamente 30 años atrás. Agosto de 1994.

En julio del 94’ el tiempo se detuvo. Vuela la AMIA, en el corazón de nuestra ciudad y en el pecho de nuestra comunidad. Los días siguientes fueron ceniza, humareda, muerte, buscar sobrevivientes, hospitales, morgues. La locura terrorista no la escuchábamos sólo en las noticias internacionales. De pronto tenía una silla en la mesa de casa.

Un par de meses después llegarían los Iamim Noraim, en septiembre de ese año. Pero la comunidad estaba todavía aturdida por el estruendo de la bomba, el duelo de sus muertos y el terror de seguir enviando a nuestros hijos a las escuelas comunitarias.

Fue en ese tiempo en donde inauguramos algo que hoy hemos naturalizado: los pilotes en las puertas de templos y escuelas. Nada más estigmatizante. Nuestra nueva Estrella de David amarilla desde la arquitectura de la ciudad.

Las familias angustiadas y desesperadas querían sacar a sus hijos de las escuelas y dejar de participar en las actividades y deportes de los clubes de la colectividad. El terrorismo había logrado su más perverso objetivo: generar terror no sólo en la calle, sino en la psiquis colectiva.

A la vez, en los Batei Kneset, en las sinagogas, no sabíamos qué sucedería. La histeria colectiva, completamente justificada, nos hacía comenzar a aceptar y entender que nadie vendría a las Tefilot de Iamim Noraim a los templos. Nadie se pondría una kipá y con su talit en la mano iría con sus hijos a una sinagoga de Buenos Aires, dos meses después del 18 de julio del 94’.

Sin embargo, ese año, como nunca antes, las sinagogas se colmaron de almas. Hombres y mujeres de todas las edades, jóvenes y abuelos, familias enteras, llenaron nuestros templos. Para rezar, para cantar, para homenajear, para recordar, pedir y agradecer.

Pero por sobre todas las cosas, para gritar. Para gritar: “AM ISRAEL JAI. EL PUEBLO DE ISRAEL VIVE”.

Las Kehilot, en la diáspora, son nuestro refugio. En la vorágine de los días, tan lejos de nuestra tierra, son nuestro refugio. Un fragmento de nuestro hogar nacional. Son ese espacio sagrado donde nos volvemos a sentir en casa. Aquellos que no vivimos en Israel, cada vez que pisamos nuestros templos y escuelas nos sentimos caminando por Ierushalaim. Entrar al Beit Hakneset en Rosh Hashaná se transformó en ese instante en un acto de reivindicación identitaria.

Los Iamim Noraim son mucho más que un acto religioso, trasciende cualquier connotación halájica. Participar con tu gente, de tus tiempos sagrados, en tus refugios espirituales, es un acto que muestra hacia fuera lo que late allí adentro. Es nuestra forma de estar juntos más allá de los kilómetros. Es abrazar a nuestros Jaialim. Es sentirnos enlazados a cada familia en cada rincón de Eretz Israel y del mundo. Es decirle al terrorismo que no tenemos miedo. que seguiremos siendo quienes somos, porque esto es lo que somos. Es decirle al mundo entero que más allá de cualquier nivel de observancia o de fe, somos parte de esta familia. Es volver, otra vez, a casa.

Amigos queridos. Amigos todos.

Este año nos encontraremos en nuestros Templos sagrados con esa misma misión. La de mostrarnos unidos y fieles a una misma historia y a un mismo destino. Los días terribles que vivimos el último año serán una marca de dolor en nuestra historia. Pero los días hermosos que tenemos por delante serán la respuesta creativa y constructiva que sabemos dar, desde hace siglos, al mundo.

Por un año de renovación, de memoria, de sanación, de brajá y de paz.

Shalom al Israel.

Rab Alejandro Avruj

Columna publicada en la Revista de Vis á Vis por Iamim Noraim 5785

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El mensaje del Centro Hebreo Ioná por Sucot

Reflexión del seminarista del Centro Hebreo Ioná, Brian Menes Wainstein, hoy, Sucot.

Después de unos hermosos Iamim Noraim, nuestro luaj nos da la posibilidad de seguir festejando, de seguir llenando de alegría nuestros corazones. Comenzaremos la festividad de Sucot.

Los protagonistas de esta festividad son los Arbaat Haminim, los cuatro frutos que según el midrash componen la sociedad.

Para hacer la braá y llenarnos de lo hermoso que nos trae este Jag, los juntamos y los unimos a nuestro corazón. Por eso, esta festividad nos invita a seguir formando parte de nuestra comunidad, a hermanarnos para poder llenarnos de brajot en este Sucot.

Es el deseo de todos y todas los que formamos parte del Centro Hebreo Ioná que, luego de haber transitado juntos estos hermosos Iamim Noraim, sigas siendo parte de nuestra comunidad para que juntos podamos seguir creciendo. ¡Jag HaSucot Sameaj!

El mensaje del seminarista del Centro Hebreo Ioná, Brian Menes Wainstein, por Sucot:

El informe detallado de cómo Israel eliminó a Yahya Sinwar

Una investigación preliminar de las FDI revela que la eliminación de Sinwar comenzó con un encuentro de rutina entre la Escuela de Infantería de las FDI y el Batallón de Entrenamiento de Comandantes del Cuerpo Blindado.

El miércoles, víspera de Sucot, alrededor de las diez de la mañana, un soldado del 450º Batallón avistó dos figuras sospechosas que se movían entre las ruinas del barrio. El comandante del batallón avanzó hasta el lugar con infantería y blindados.

Durante el rastreo de la zona, se identificaron tres personas: dos estaban cubiertas con mantas y la tercera llevaba un chaleco de combate y portaba un arma. El comandante del 450º Batallón abrió fuego contra la persona que llevaba el chaleco de combate y le hirió en la mano. Las FDI subrayaron que Sinwar no perdió la mano a causa de esto.

En ese momento los terroristas se separaron, dos de ellos entraron en una casa cercana y el tercero, herido en la mano, que resultó ser Sinwar, huyó a otra casa. Los dos respondieron al fuego y un soldado del 450º Batallón resultó gravemente herido en el pecho. Fue evacuado en helicóptero al hospital y desde entonces su estado ha mejorado.

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El comandante del batallón envió otra fuerza bajo el mando de un comandante de pelotón en el curso de suboficiales de paracaidistas para revisar la casa a la que había huido Sinwar. En la escalera de la entrada de la casa, notó manchas de sangre frescas. Sinwar le lanzó dos granadas desde la ventana, una de las cuales explotó pero no causó víctimas. La fuerza comenzó a intentar demoler el edificio utilizando fuego de tanques, ametralladoras y misiles lanzados desde el hombro equipados con una gran varilla de metal para atravesar obstáculos, conocidos como Matador.

Después del primer proyectil, se envió un dron que grabó a Sinwar, que estaba sentado en el sofá, herido, y le lanzaba un palo al dron. A las 16:00, seis horas después de que comenzara el incidente, se disparó otro proyectil, acompañado de fuego de ametralladora, que mató a Sinwar.

Por la tarde, un dron entró de nuevo en la casa y identificó un cadáver, pero ni siquiera en ese momento fue posible identificar de quién se trataba. Por la mañana, un dron entró de nuevo en la casa y esta vez los soldados se dieron cuenta de que el terrorista muerto se parecía a Sinwar. Se enviaron fotografías al puesto de mando.

Un oficial superior los envió a su homólogo en la División de Operaciones de la ISA, escribiendo: «Hermano, ¿lo reconoces?». La ISA llegó al lugar y comenzó las pruebas forenses necesarias para identificar a Sinwar. Cuando el oficial al mando llegó al lugar, comprendió de inmediato que se trataba de Sinwar.

Arutz Sheva

 

Colón “el judío”. Por David Rosenthal

El misterio de hace siglos se ha resuelto. El origen del descubridor, del mítico y enigmático personaje Cristóbal Colón, coincidiendo con “El Columbus Day” en Estados Unidos, que memora el descubrimiento de América en 1492. Y que en Iberoamérica se conmemora como el Día de la Raza, el 12 de octubre. Pues bien, poco o mucho se ha dicho del verdadero Cristóbal Colón o Cristóforo Colombo, pues así lo quería él. Dejando a su paso el misterio del origen de la leyenda en que se convertiría.
Un origen que ha sido debatido entre gallego, catalán y genovés, incluso hasta portugués podría ser.
La conclusión a la que han llegado y comprobado los científicos es que por su ADN su sangre y su linaje era judío. Judío sefardita y valenciano del mediterráneo occidental y del levante peninsular.
Hasta el momento, los indicios más veraces eran que el descubridor había nacido en Génova, y que provenía de una familia de “cristianos nuevos”, que habían huido de España (posiblemente de la actual Cataluña -por las matanzas judías de 1391- hacia Italia. Así que, su idioma original, en efecto era el castellano antiguo, conocido como “ladino” o judeoespañol. Además, para el hebraísta judío británico: Cecil Roth, Colón y Colombo eran nombres comunes dentro de la judería española e italiana. Asimismo, Colón permaneció en Lisboa un importante periodo y allí se casó con Filipa Perestrelo Moniz, hija de “conversos” -vinculada a los Braganza-, con quien tendría a su hijo Diego Colón Perestrelo.
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Dejó escrito Colón -en ladino- en su Institución del mayorazgo (institución del derecho civil destinada a perpetuar la posesión de bienes) que: Jénova, “ciudad noble y poderosa por la mar,”; “Della salí, y en ella nací.”. De la misma manera, Colón, esperó hasta el día 3 de agosto de 1492 para salir del mítico puerto de Palos de Moguer, a pesar que, todo estaba preparado para el día 2. Pero, es que este día era el 9 del mes de Ab -en el calendario judío-, día de ayuno completo, que conmemora la destrucción de los templos de Jerusalén por Nabucodonosor y también por Tito. Por estos terribles sucesos para el pueblo hebreo, se le considera un día de mala suerte.
Colón no era ni catalán, ni gallego, ni portugués, ni siquiera italiano. Su origen siempre estuvo encubierto, pues era natural en la época ocultar el origen judío, por culpa de la “Santa Inquisición” que matoneó y persiguió a los judíos españoles y portugueses sobre todo, aunque también a los italianos, estando la sede del vaticano allí. Luego, incluso replicándose en America, en El Nuevo Mundo. De hecho, el inquisidor general: Tomás de Torquemada, descendía de judíos conversos al catolicismo. En consecuencia, había un gran recelo contra los judeoconversos, también, denominados como: “marranos” o “chuetas” en mallorquín.
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De igual modo, Colón tuvo como mujer a la bella cordobesa, Beatriz Enríquez de Arana, de origen judío, así como, la madre de Fernando de Aragón, doña Juana Enríquez. El resultado de la unión de Colón y Enríquez fue: Fernando Colombo, quien acompañó a su padre en el cuarto viaje y también escribió: “Historia del Almirante Don Cristóbal de Colón”. Por si fuera poco, algunos arguyen que Beatriz Enríquez era prima de Torquemada, por vía paterna, aludiendo que su padre era Pedro Torquemada.
Igualmente, para el descubrimiento, fue necesario el apoyo inicial de banqueros y líderes religiosos judíos, como: Don Isaac Abrabanel y Abraham Senior, que, aunque no tuvieron éxito, creyeron en esto. O, de judeoconversos, tales como: Luis de Santángel y Gabriel Sánchez, que fueron figuras claves en la financiación de la primera instancia de la modesta; pero, tan importante campaña descubridora, que además transformó al mundo tal y como se conocía. Además, Colón dijo ser siervo del mismo Señor de David. Y, soñó en “liberar” la Tierra Santa -Jerusalén- de los musulmanes, una idea común en la época, para acelerar la llegada del tan añorado Mesías.
Así como el Mesías será judío para los judíos y fue judío para los primeros cristianos, también judíos; y no palestino como el discurso de la agenda “woke” lo impulsa y promueve. Cristóbal Colón, también era hijo del pueblo de Israel.
David Rosenthal
Politólogo, periodista y analista internacional.
Twitter: @rosenthaaldavid

Argentina formalizó un acuerdo aéreo con Israel: ¿se vienen vuelos Buenos Aires-Tel Aviv?

Después de ser aprobados por el Congreso, el gobierno de Argentina formalizó este viernes, a través de su publicación en el Boletín Oficial, los acuerdos de conexión aérea con tres países: la República Checa, Luxemburgo e Israel.

En el caso de Israel, se trata del Acuerdo Bilateral sobre Servicios Aéreos que se firmó en el 2017 con el objetivo de la concesión mutua de «derechos para operar servicios aéreos internacionales» en «rutas acordadas».

Su aplicación, se estableció en la ley 27.775, promulgada a través del decreto 923/24. Esto derivará, afirmaron las autoridades, en «mejoras en la conectividad, el comercio, el desarrollo económico y el turismo«.

Aunque todavía no se habla de eventuales mejoras en las conexiones aéreas (no hay vuelos directos entre los dos países), se trata de un importante paso del gobierno del presidente Javier Milei, de conocidos lazos con la comunidad judía y un férreo sostenedor de Israel.

Según lo que se publicó este viernes en el Boletín Oficial argentino, el acuerdo se formalizó «en el marco de una estrategia nacional de apertura al mundo» del país sudamericano.

Además, «constituye un impulso a las sólidas relaciones entre Israel y Argentina. Además, representa, asimismo, una oportunidad para continuar estrechando los históricos lazos entre ambos países».

En la nación sudamericana reside una de las más grandes colectividades judías del mundo. Según las estimaciones más recientes, Argentina cuenta con la sexta comunidad de ciudadanos judíos, con alrededor de 170.000 personas.

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De esa manera, se encuentra solamente detrás de Israel (7,3 millones de judíos), Estados Unidos (6,3 millones), Francia (438.500), Canadá (400.000) y Gran Bretaña (313.00).

También es muy numerosa la población israelí nacida en Argentina y de descendientes de inmigrantes llegados desde el país latinoamericano. Son números que podrían otorgar un fuerte impulso a una eventual conexión aérea directa entre los dos países.

Sin embargo, solamente hubo dos vuelos sin escalas de líneas comerciales entre Buenos Aires y Tel Aviv en la historia. En ambos casos por cuestiones políticas. El primero, es un recordado viaje de un aparato de la línea de bandera israelí en 1960.

A mediados de ese año, el avión aterrizó en la capital argentina para llevarse al jerarca nazi Adolf Eichmann, capturado por espías israelíes en la periferia de Buenos Aires.

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Eichmann fue sacado del país disfrazado como parte de la tripulación para ser juzgado en Israel. Las autoridades argentinas lo desconocían, lo que derivó en un fuerte entredicho diplomático bilateral.

Tuvieron que pasar varias décadas hasta que un avión de El Al aterrizara en la capital argentina. Fue en el 2017, cuando trajo al primer ministro Benjamin Netanyahu para una histórica visita oficial.

Pocos años antes, y en base al convenio de aviación acordado en el 2017 y que finalmente se promulgó esta semana, ya se hablaba de la eventualidad de vuelos directos entre los dos países.

Portales de información turística recordaron en aquella oportunidad que, en especial en tiempos de paz, más de 30.000 personas vuelan anualmente entre ambos países en las dos direcciones.

Israel Económico

La muestra de ADN que utilizó Israel para confirmar la muerte de Yahya Sinwar

Las Fuerzas de Defensa de Israel encontraron ADN del líder de Hamás, Yahya Sinwar, hace algunas semanas en un túnel de Rafah que estaba en el mismo complejo que —pero a unos cientos de metros de— un túnel separado donde seis rehenes israelíes fueron asesinados a fines de agosto, según supo el jueves The Times of Israel.

Las fuerzas de las FDI y del Shin Bet estaban registrando el túnel, que formaba parte del mismo complejo en el que fueron asesinados los seis rehenes, y encontraron una habitación que creían que podrían haber utilizado altos comandantes de Hamás.

Tomaron muestras de ADN de la habitación subterránea y descubrieron que parte de ellas pertenecían a Sinwar, pero no pudieron determinar cuándo estuvo allí.

Se informó durante mucho tiempo que Sinwar, el cerebro detrás del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que inició la guerra en curso, se rodeó de rehenes, entre las 251 personas secuestradas durante el asalto.

Cuando se conoció la noticia de su muerte el jueves, los funcionarios israelíes se apresuraron a especificar que no se habían encontrado rehenes en sus inmediaciones.

Un informe sin fuentes del Canal 12 dijo que Yahya Sinwar se había escondido previamente con los seis rehenes y que el tiroteo del miércoles en el que fue abatido junto con dos guardaespaldas tuvo lugar en la misma zona donde los rehenes fueron retenidos y asesinados.

Fuente: Times of Israel.

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«Kehilot Beiajad»: unidos para reconstruir el Sur de Israel

El 7 de octubre de 2023, la vida en las comunidades del Sur de Israel se detuvo abruptamente tras el brutal ataque de Hamás. A casi un año de esa tragedia, cientos de miles de personas siguen frenadas en ese día, sin poder regresar a sus hogares. Hoy, más que nunca, necesitamos estar presentes y apoyarlas en su reconstrucción y resiliencia.

A través del proyecto «Kehilot Beiajad», Keren Hayesod se ha comprometido a restaurar 10 comunidades gravemente afectadas. Este esfuerzo no solo busca reconstruir las infraestructuras destruidas, sino también fortalecer la resiliencia emocional de los habitantes, asegurando que puedan proyectar un futuro seguro en sus hogares. El regreso de estas personas a sus casas no solo es un acto físico de retorno, sino también un símbolo de resistencia y esperanza para todo Israel.

«Tomará tiempo reconstruir, pero regresaremos». Es el mensaje que transmiten los habitantes que aún no han podido volver. Este proyecto invita a todo el Pueblo Judío a participar activamente en este esfuerzo, uniendo fuerzas para garantizar que las familias desplazadas puedan volver a sus casas con dignidad y seguridad.

Desde 1920, Keren Hayesod ha sido un pilar esencial en los momentos de mayor crisis para Israel. En respuesta a los ataques del 7 de octubre, se lanzó una campaña de emergencia que permitió recaudar fondos destinados a la compra de equipamiento de protección, asistencia médica y apoyo a las víctimas del terrorismo. Hoy, con «Kehilot Beiajad», redoblamos ese esfuerzo, enfocándonos en la reconstrucción integral de estas comunidades vitales para el país.

La historia nos ha enseñado que el Pueblo Judío se sostiene en la solidaridad y la unidad. Como nos recuerda el principio de “Kol Israel Arevim Ze Laze” —todos somos responsables el uno por el otro—, es fundamental que sigamos apoyando a nuestras comunidades en Israel. La colaboración de cada uno es crucial para que el sueño del regreso se haga realidad.

Keren Hayesod Argentina – CUJA invita a toda la comunidad a sumarse a esta misión. Las donaciones pueden realizarse a través de cuja.org.ar.

Israel nos une, y nos unimos por Israel.

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