“Israel salvó la vida de mi hija y cambió la mía”, le dice a Vis a Vis  Eduardo Perel, el DT argentino que dirigió a Chacarita juniors en la Argentina junto a Ernesto Duchini, y que será distinguido este viernes en la Legislatura Porteña con “la Bandera de la Paz” en el marco de 1 Proyecto 1 Bandera de la Paz; por ser el Director deportivo del Proyecto Shalom de la Fundación Shimon Peres por la Paz,

Pero hay una historia paralela en su vida que lo llevó a este lugar. Fue cuando a Perel le dijeron que su hija Tamara Judith de 6 años “iba a vivir tres o cuatro meses por un tumor cerebral” sintió que su mundo se derrumbaba.  Al no encontrar respuestas en ningun lado, junto a su mujer, decidieron irse los tres a Israel con el único objetivo de buscar alternativas de esperanzas con la ilusión de salvarle la vida a su hija. Tras adaptarse a un país en el que no conocía el idioma, tener que estudiarlo, recorrer médicos y hospitales, finalmente un especialista en genética logró encontrar la causa que los atormentaba (síndromeXL) , y asegurar que no había ningun tumor. Tamara comenzó una rehabilitación en un colegio y de ese 12% de desarrollo con el que la directora la recibió, hoy tiene un 89% siendo brillante en distintas especialidades, “Israel salvó la vida mi hija y cambió la mía” Esto sucedió en 1995, ofreció su curriculum en distintos clubes y comenzó su carrera en Israel como entrenador. Y gustó enseguida ya que traía la experiencia de haber trabajado en un país donde el futbol es el deporte mas importante y popular. Esa impronta lo llevó a ser reconocido y lo llamaron a trabajar en el norte del país.

En 2002, Perel se integró al Proyecto Shalom de la Fundación Shimon Peres por la Paz, del que más tarde fue designado director deportivo. El proyecto comenzó con escuelas de fútbol para chicos de entre 8 y 14 años en las ciudades árabes del Estado De Israel (1.200.000 de sus habitantes son árabes), donde asistían profesores de fútbol judíos y también se les daba apoyo escolar. Todo esto, dice Perel, generó “un gran impacto”. Allí luego se armaron equipos mixtos y más tarde el sistema se replicó en ciudades judías. “Hay una gran carga de prejuicio, pero con el tiempo se van tolerando y se forman amistades”, comenta. Y se esperanza con que el festejo futbolero sea el génesis de la paz: “ les dí orden y trabajo basado en el juego y la amistad” cuenta el ex DT de Chacarita juniors.

.Hace más de dos décadas que Eduardo Perel vive bien de cerca el conflicto entre israelíes y palestinos. Desde que en diciembre de 1995 emigró desde Argentina hacia Israel, este entrenador de fútbol reconoce que en lo inmediato resulta una utopía la paz en Oriente Medio. Sin embargo, él alberga un rinconcito de esperanza ligado a la pelota: es director deportivo de un proyecto que une a chicos judíos y árabes en las canchas de fútbol. El Proyecto Shalom, del cual hoy participan 15 mil chicos, recibió el Premio Estado de Israel en 2006 y Perel fue reconocido en 2012 por la organización Mil Milenios de Paz como “Embajador de Paz”. Además de su trabajo comunitario para integrar judíos y árabes, ha trabajado como director deportivo en clubes. Lo hizo en Hapoel Ofek Carmiel durante 14 años. Y ahora lo hace en Kfar Iasiv, donde también el fútbol sirve como medio de integración: en su club conviven árabes musulmanes y árabes cristianos.

Perel reconoce que, a pesar del gran éxito en mejorar las relaciones sociales entre judíos y árabes, hay mucho que recorrer. En este sentido, cuenta una anécdota: luego de una clase de fútbol, uno de los chicos a los que entrenaba le arrojó piedras en el camino a su casa. Al niño le pagaban para que arrojara las piedras. Y Perel comprendió que no sería fácil lograr un cambio profundo de mentalidad.

 

 

 

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