Se trata de Joe Simunic, defensor de la Selección de Croacia, quien luego de obtener el pasaje a la Copa del Mundo de Brsil 2014 tomó el micrófono que daba a los altoparlantes del estadio y gritó «Za dom» (‘Por el hogar’), a lo que miles de personas del público presente en el estadio Maksimir respondían «Spremni» (‘listos’). Ese lema fue utilizado por los croatas quienes estaban a favor de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, llamados los ustachis, que entre 1941 y 1945 lideraron el Estado Independiente Croata, un protectorado de la Alemania hitleriana donde fueron asesinados cientos de miles de judíos, serbios, gitanos y disidentes políticos.
Tras el incidente del jugador, el presidente de la República, Ivo Josipovic, junto con instituciones gubernamentales y nacionales exigieron una «reacción urgente» de la Federación Croata de Fútbol.
El futbolista fue multado con 30.000 francos suizos (33.800 dólares) y se le ordenó a la federación croata que pague otros 70.000 francos (78.700 dólares).
Más allá de la sanción económica, FIFA informó en un comunicado la suspensión deportiva del jugador que se perderá de la Copa del Mundo: «Luego de analizar todas las circunstancias del caso, y en vista de la gravedad del incidente, se decidió suspender al jugador por diez partidos oficiales».

