Tzipi Livni, que ayer fue separada de la cartera de Justicia, afirmó que el premier israelí le tiene temor al sector de derecha de la coalición de gobierno y pidió que lo reemplacen
La ex ministra de Justicia israelí, Tzipi Livni, a quien Benjamin Netanyahu separó ayer de su cargo, dijo pocas horas después que «detrás de sus palabras histéricas», el premier israelí «tiene miedo, miedo de sus ministros y del mundo externo, y por eso será sustituido».
Livni, quien fue destituida junto a su colega de Finanzas, Yair Lapid, dijo: «Es triste para mí decir esto, porque es el primer ministro de Israel y debe ser respetado, pero tenemos el deber de reemplazarlo».
«La verdad es que detrás de sus palabras histéricas tenemos un premier que tiene miedo, miedo de sus ministros y del mundo externo, y por eso será sustituido», dijo Livni, que lidera la agrupación de centro-izquierda Ha Thuah.
«Detrás de sus palabras histéricas tenemos un premier que tiene miedo», dijo Tzipi Livini
El actual gobierno de Israel, que comenzó sus funciones a principios de 2013, ha estado marcado desde el principio por divisiones sobre los principales asuntos que afectan al país.
La fragmentación de la Knesset, el Parlamento -tienen representación 13 partidos, y el más numeroso con solo 19 bancas- ha hecho imposible el funcionamiento del gobierno debido a la disparidad de posturas que llevaron al Ejecutivo, en especial desde la guerra de Gaza el verano pasado, a una crisis permanente.
Por eso, tras la destitución de Livni y de Lapid, Netanyahu disolvió el Parlamento y convocó a elecciones anticipadas, que se celebrarán el 17 de marzo.
Pero Livni dijo hoy que el premier «tiene miedo especialmente del grupo radical en el Likud -el partido derechista de Netanyahu- y en la coalición».
«Netanyahu tiene miedo especialmente del grupo radical en el Likud», afirmó Livni.
Además, acusó al primer ministro de «no decir la verdad» sobre las violaciones éticas, y con sus acciones erosionar el derecho legítimo e histórico de los judíos a un estado judío, en alusión a la controvertida ley de Netanyahu sobre un «Estado judío».
Ante las crecientes tensiones con los palestinos, las encuestas muestran que el Likud y otras formaciones de derecha podrían incrementar su representación en el Parlamento en las elecciones de marzo.
Pero si la derecha vuelve a imponerse, este escenario daría poco espacio a las expectativas de paz, luego de que fracasara la última ronda de negociaciones apadrinadas por Estados Unidos y estallara una ola de violencia en Jerusalén y Cisjordania.
Fuente: La Nación


